Los productores lecheros con más de 500 vacas que están ubicados en la cuenca del río Santa Lucía deberán presentar este año planes de manejo de efluentes en los tambos que serán ejecutados en 2014, los de entre 200 y 500 vacas tendrán plazo para presentarse hasta el año que viene y realizar los trabajos en el 2015, en tanto que los tamberos de menos de 200 vacas quedarán para una tercera etapa, aun sin definir cómo se encarará ese manejo.
Ayuda oficial
Los productores lecheros de nivel familiar recibirán un apoyo de US$ 8.000 no reembolsables, para usarlos en obras de tratamiento de los efluentes. El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) hará los llamados para la presentación de proyectos. El aporte oficial sumará alrededor de US$ 1 millón.
Con respecto a la franja de menos de 200 vacas, se dispone de rubros a través del MGAP y es bueno que “se encaren las obras, opinó De Izaguirre.
Además existen otras posibilidades de encarar el tema. Hay técnicos que opinan que solo con manejo, como usar poco la planchada del tambo, arrimando de a poco los animales, se raspa el material y se usa menos agua, con lo cual la inversión sería menor. Igualmente consideró De Izaguirre que sería importante que construyan las obras, lo que se definirá en otra etapa.
Devolver la bosta
La bosta que la vaca deja en el tambo se debería devolver al campo. Es la mejor manera de no contaminar por un lado y de aprovecharlo por otro, devolviéndole al suelo ese fertilizante biológico. De esa manera, es posible cuidar que las cañadas estén limpias, para bebida de los animales y el consumo humano, dijo Ricardo De Izaguirre, nuevo presidente del Inale.