17 de mayo 2024
Dólar
Compra 37,60 Venta 40,00
8 de diciembre 2022 - 16:22hs

Luego de arduas negociaciones con el denominado “centrao”, los bloques que dominan la agenda legislativa y administran una porción del presupuesto nacional, Luiz Inácio Lula da Silva consiguió que el Senado de Brasil aprobara una proyecto de enmienda constitucional que libera R$ 145.000 millones -unos US$ 28.000 millones- que le permitirá cumplir al presidente electo cumplir con su promesa de incrementar las ayudas sociales y elevar el salario mínimo.

El texto, que deberá aprobar la Cámara de Diputados y deja fuera del techo del gasto el monto asignado por dos años, obtuvo una amplia mayoría del cuerpo, integrado por 81 senadores, en dos votaciones consecutivas. "Es una PEC (enmienda constitucional) de salvación nacional, un pacto de la sociedad contra el hambre", dijo el senador Marcelo Castro, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), coautor del proyecto.

Su colega Marcos Rogerio, del Partido Liberal del presidente saliente Jair Bolsonaro, argumentó que la iniciativa representa un "cheque en blanco" y que “el país corre un serio riesgo de volver al escenario de 2015 y las conocidas 'pedaladas' fiscales", en referencia al maquillaje de las cuentas públicas por el que fue destituida la presidenta Dilma Rousseff (2011-2016), quien sucedió a Lula da Silva en la presidencia.

Más noticias

Según lo previsto, el proyecto será girado en las próximas horas para su análisis a la Cámara de Diputados, cuerpo que se prevé comience a tratarlo la semana que viene, según  informó la agencia de noticias AFP, instancia en que la iniciativa necesitará el apoyo de 308 legisladores para que pueda ser promulgado antes de Navidad, cuando finaliza las sesiones del Congreso, y antes del 1 de enero, fecha en la que asumirá Lula da Silva.

Fuentes del Partido de los Trabajadores (PT) destacaron que el proyecto obtuvo 49 votos más que los necesarios y subrayaron que la PEC permitirá mantener una asistencia de R$ 600 reales -unos US$ 114-  en concepto de ayuda alimentaria -la denominada Bolsa Familia instituida por Lulla da Silva en su primer mandato-; además de asignar otros R$ 150 para las familias más necesitadas por cada niño y niña menor de seis años, como así también financiar el programa Farmacias Populares, los merenderos escolares y mantener actualizado el salario mínimo.

Las erogaciones contempladas en actual el programa Auxilio Brasil, que volverá a llamarse Bolsa Familia, nombre que tuvo durante los primeros dos gobiernos del líder del PT (2003-2010), permitirán al próximo gobierno atacar el problema del hambre, que afecta a 33,1 millones de los 215 millones de brasileños, según la Red Brasileña de Investigación de Soberanía y Seguridad Alimentaria.

El texto, que representaba el primer desafío de Lula para lograr gobernabilidad cuando asuma la presidencia, fue objeto de duras negociaciones en el fragmentado Congreso. El PT y los partidos que integraron la coalición victoriosa en octubre desplegaron toda su maquinaria política para trabajar sobre el Legislativo en favor de la aprobación de la PEC, una norma que por alterar la Constitución requiere de una mayoría especial de 3/5 de los miembros del Senado y 3/5 de los integrantes de Diputados.

El equipo de Lula da Silva había pedido inicialmente que el Congreso liberara del techo de gasto unos R$ 198.000 millones por un plazo de cuatro años, lo que despertó críticas en el mercado financiero ante la posibilidad de un aumento desmedido del gasto fiscal.

Temas:

Lula da Silva Lula Brasil lula presidente brasil Presidente Brasil promesa de campaña Lula victoria de Lula

Seguí leyendo

Te Puede Interesar