El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el jefe de Gobierno español, Pedro Sánchez, abogaron durante una conversación telefónica por finalizar lo antes posible el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) alcanzado en 2019, pero que enfrenta resistencias de la parte sudamericana, luego de que los europeos presentaran a inicios de este año nuevas exigencias medioambientales relativas al sector agropecuario.
El diálogo entre Lula da Silva y Sánchez, antes de una nueva ronda de negociaciones comerciales entre ambos bloques prevista para la semana próxima, se dio en momentos en que Brasil preside el Mercosur -que también integran Argentina, Paraguay, Uruguay- y España la titularidad del Consejo de la Unión Europea.
"Hablamos sobre el acuerdo y de hacer un esfuerzo para concluir las negociaciones antes del fin de las presidencias de Brasil y de España en cada uno de los bloques”, escribió Lula da Silva en la red social X. En la misma plataforma, Sánchez confirmó haber hablado con su par brasileño y dijo que "España tiene entre sus prioridades alcanzar lo antes posible el acuerdo UE-MERCOSUR".
Según el comunicado de la presidencia brasileña, Lula da Silva reiteró sus críticas a las exigencias ambientales de la UE y reafirmó su posición de restringir en el acuerdo el acceso a las compras gubernamentales. Sánchez, por su parte, se mostró de acuerdo con la necesidad de acelerar la finalización del acuerdo y destacó la voluntad mostrada por la Comisión Europea (CE), al tiempo que se mostró dispuesto a sostener nuevas conversaciones de alto nivel para cerrar rápidamente el acuerdo.
El tratado de libre comercio entre la UE y el Mercosur se viene negociando desde hace más de dos décadas, y registra pocos avances desde 2019, cuando ambos bloques concluyeron las negociaciones para la firma de un Acuerdo de Asociación Estratégica.
Desde el inicio, el proyecto chocó contra numerosas dificultades, desde cuestiones de protección comercial hasta ambientales, con fuertes entredichos entre Brasil y Francia por la conservación de la Amazonía, además de las diferencias que se registran hacia el interior del Mercosur por la velocidad y la profundidad de la apertura comercial.
También por la resistencia de algunos países europeos, que no han accedido a flexibilizar la apertura de sus mercados agrícolas a los productos que exportan los socios del Mercosur.
El acuerdo es "de gran importancia estratégica" y “tendrá una gran oportunidad para ser definitivamente impulsado en el segundo semestre del año próximo”, según el representante de la UE para Asuntos Exteriores y vicepresidente de la CE, Josep Borrell.
La Asociación Estratégica entre Mercosur y la UE implicaría la integración de un mercado de 800 millones de habitantes, casi una cuarta parte del PIB mundial y con más de US$ 100.000 millones de comercio bilateral de bienes y servicios.
(Con información de AFP)