Julieta, junto con otras decenas de personas, se concentró ayer por la tarde en la plaza Cagancha bajo el lema "Ni una menos", en contra de la violencia de género, convocada por organizaciones sociales que defienden los derechos de las mujeres.
Sobre la hora 18, mujeres, hombres y niños empezaron a llegar, a la plaza del Entrevero. Varios minutos después, marcharon en silencio y aplaudiendo hacia la plaza Cagancha, que queda a un par de cuadras.
Algunos rompieron el silencio bajo el grito: "Ni una mujer menos, ni una muerte más". A pesar de que la lluvia no daba tregua, un grupo de activistas prendió fuego cajones con cartones. A esa hoguera improvisada le tiraron muñecos con forma de hombre hechos en cartón.
Mientras alimentaban el fuego con esas figuras, una de las activistas leía los nombres de las 17 mujeres asesinadas en lo que va del año en Uruguay.
La cifra fue difundida en redes sociales por el colectivo Mujeres en el Horno, que invitaba a la marcha para "salir a la calle a gritar basta".
"Tiramos a la hoguera a los príncipes azules para frágiles muchachas indefensas, celos enfermizos 'por amor', la sarta de canciones, películas y chocolates envenenados con fechas de Cupido para adiestrarnos a aguantar", decía la proclama que leyeron y repitieron a coro muchos de los participantes. Algunos lo gritaban, otros optaron por leerlo en voz baja, casi en susurro. "¡Qué arda el patriarcado y todos sus pactos!", gritaban mientras seguían alimentando el fuego con figuras de hombres recortados en cartón. Entre los manifestantes también se encontraba Fabiana Goyeneche, directora de Desarrollo Social de la Intendencia Municipal de Montevideo, quien sostuvo en declaraciones a El Observador que "la trasformación y el cambio cultural que estamos buscando también necesita de estas movilizaciones".
La marcha adhirió a un paro nacional de mujeres en Argentina, que fue convocado para este miércoles por el colectivo Ni Una Menos de ese país, junto con otras 50 organizaciones sociales y surgió a raíz de la muerte de la adolescente Lucía Pérez. La autopsia reveló que había sido obligada a tomar gran cantidad de cocaína, violada con violencia y "empalada", según dijo a medios argentinos la fiscal de la causa, María Isabel Sánchez.
El paro también se replicó en México, Guatemala, Bolivia, Chile, Paraguay, España y Francia.