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María Noel Riccetto: "Si sobreviví a 2017, vengo con todo para 2018"

La primera bailarina se enfrenta a un año particular, ya sin Julio Bocca en el Ballet del Sodre, con la dirección de Igor Yebra y con la idea del retiro en mente

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11 de marzo de 2018 a las 05:00

El año 2017 fue una montaña rusa de emociones para María Noel Riccetto, primera bailarina del Ballet Nacional del Sodre (BNS). Ganó el máximo galardón de la danza mundial; volvió a bailar en Nueva York, donde trabajó por 15 años, en un homenaje que le hicieron a Julio Bocca; vivió un torbellino de tires y aflojes con el Ministerio de Educación y Cultura cuando se postuló para asumir la dirección del BNS luego de la partida de Bocca; se mudó de casa e independizó su escuela de danza.

"Si sobreviví a 2017, vengo con todo para 2018", dijo a la risas.

Riccetto sigue maravillando sobre el escenario y lo hará en La Bella Durmiente por primera vez en el rol principal. Pero en el último tiempo a las puntas le sumó su espíritu emprendedor, con la apertura de su escuela propia y una intensa formación en gestión y negocios en Estados Unidos.

¿De qué se trata el curso que está haciendo en la Universidad de Columbia en Nueva York?
La primera vez que me hablaron de él estaba bailando en Nueva York, con mi cabeza a full y en otra. Ahora me agarra en un momento en el que quiero hacer otras cosas también. Entonces me atrajo mucho la propuesta. El curso pertenece a la escuela de negocios de Columbia. El proyecto de negocios a trabajar es mi escuela.
¿Y cómo se siente en esta nueva etapa de formación no artística?
Me encantó. El programa son cinco semanas presenciales en Nueva York y el resto es tutoría online. Los primeros 15 días fueron sumamente intensos, de entrar a las 7.30 de la mañana hasta las 20.

¿Esto significa cambiar el chip de bailarina a gestora?
Sí. A mí siempre me quedó pendiente no haber estudiado. Siempre fue un debe en realidad. Terminé quinto y no hice sexto de liceo. Siempre quise terminar. Hasta me llamaron de secundaria para darme la posibilidad pero en estos momentos tengo tantas cosas en el plato que es difícil el hacer malabares. En su momento fui buena estudiante también. Me gustaba estudiar.
Riccetto bailando Cascanueces
¿Vuelve a Estados Unidos en pocos meses?
Sí, por la beca Eisenhower fellowship. Muchos países tienen un comité en el que eligen a un representante del país para ir a Estados Unidos y hacer networking en su campo. Me eligieron a mí de Uruguay y me voy en abril. Es un mes y medio viajando por todo Estados Unidos, conociendo directores de compañías, directores de teatro, directores de marketing, conociendo escuelas, universidades, programas de danza, lo que te imagines. Me arman todo el calendario y me gestionan todas las reuniones con gente que yo quiera conocer.

Toda esta formación que está adquiriendo, ¿alimenta el sueño de dirigir el ballet del Sodre?
En realidad, creo que me va a servir para todo. Con lo del Sodre, en cierta parte, cuando hubo tanto tire y afloje, llegó un momento en el que ya no aguanté más. Y dije: "Muchas gracias, esto no es para mí". Realmente, creo que fue la mejor decisión. Creo que no era el momento para que yo estuviera en ese lugar porque mi propuesta también era ambiciosa en el sentido que quería seguir bailando también. Y hubiera sido súper difícil porque es un lugar complicado.

Fue pasional su propuesta cuando dijo: "Yo puedo hacerlo".
Fue como un desafío. Me parece que en el momento en el que me dicen "No, no podés llegar a hacer algo" me viene como "la tanada" de adentro y digo: "No, no me digas que yo no puedo si nunca me viste intentarlo". Y eso me pasa mucho. Soy como muy cabeza dura de repente. O perseverante. Ponele como quieras.

Pero ahora está supercentralizada en su escuela.
Sí, quiero que esto funcione. Porque encontré un gusto por emprender.
"Igor me dijo el otro día: "Ya estoy harto de escucharte decir que te queda poco. No sé. Hay momentos en los que me siento muy cansada"
Pero otra cosa era agarrar la papa caliente del ballet del Sodre pos Bocca. ¿Hoy se lo plantearía?
Hoy estoy en otra cosa. Hoy me lo preguntás y no me lo imagino. En su momento me lo imaginé. Para preparar la propuesta no dormía. Me vinculé con mucha gente. Toqué muchas puertas. Llamé gente a Estados Unidos. ¡Ofrecí trabajo! Tenía gente apalabrada para que viniera a trabajar conmigo. No fue: "Soy María Riccetto, voy y dirijo el Sodre". Lo pensé, me asesoré. Para mí no era pensar: "Puedo ponerme las puntas y puedo dirigir". No, no era eso. Le dediqué mucho tiempo y estaba entre medio de las funciones y estaba bailando R omeo y Julieta que quizás era la última vez que lo bailaba. Y sin embargo, lo hice. Y fue un desafío. Y si me hubiera tocado, lo hubiera agarrado. Pero, no sucedió. Y se dio que Igor (Yebra) viniera y ahora lo veo dirigir y comparto ensayos con él dirigiéndome. Y me encanta trabajar con él. Es una persona sumamente respetuosa. Sabe lo que está haciendo. Y realmente digo: "Bueno, qué suerte que estoy de este lado". Y estoy disfrutando de mis ensayos y mi baile y no tengo que andar pensando en encontrar presupuesto para traer un ballet.
"No, no me digas que yo no puedo si nunca me viste intentarlo"
¿Qué espera de Igor Yebra?
La verdad que por ahora vienen trabajando bárbaro. Se respira un aire superlindo adentro de las salas de ensayo. La verdad es que me está gustando mucho trabajar para ellos. Creo que va a ser buena la gestión. Diferente a la de Julio, pero muy buena.

Cuando dice que no dormía preparando el proyecto suena a que estaba muy involucrada con esa posibilidad. ¿Fue una forma de ponerse la camiseta por el Sodre?
Esto es un proyecto uruguayo, es el ballet de Uruguay. Si me dan esta oportunidad, no puedo no ponerme la camiseta. Es un lugar que quiero mucho. Tampoco quería ver que se desmoronara todo después de que Julio se fuera. Fue poner la cara y decir: "Si me necesitan, estoy acá".

¿Le llegan propuestas cuando va a EEUU?
Ha habido algunas. No para dirigir. Lo que pasa es que viví mucho tiempo añorando el estar acá, también. Fueron 15 años en los que extrañé muchísimo. Entonces volver fue como mágico. Volver a hacer lo que quería, con el teatro terminado, bajo la dirección de Julio. Eran muchas cosas buenas. Estar con mi familia, con mis amigos. Conocí a mi novio. Era como que mi vida personal y la profesional empezaron a ir juntas. Estoy muy feliz acá.

Volvió por Bocca, son amigos. ¿Cómo cayó en la cuenta de que él se iba del Sodre?
Me tocó más de cerca una semana antes de reintegrarme, este año. Ahí me cayó la ficha, "Ahora el 29 vengo y no está", pensé. Fue fuerte. Sin embargo, el 29 llegué y la compañía seguía de pie y todos seguíamos bailando y la gente estaba de buen humor y todo el equipo que vino fue maravilloso también. Entonces sentí también un alivio.

En el estreno de Romeo y Julieta lloró mucho al final. ¿Fue por la entrega al personaje o algo más?
Está lo de la entrega al personaje y saber que cuando Romeo y Julieta vuelva al repertorio del ballet, puede que no esté bailando. No sé. Dentro de los próximos cuatro o cinco años, no se sabe. Para mí eso fue una despedida de ese ballet. Capaz que vuelvo a hacer una función de alguna parte, pero el ballet completo no. En su momento, lo pensé como "esta es la última vez".
"(La partida de Bocca) me tocó más de cerca una semana antes de reintegrarme"
Cuando habla así pareciera que está pensando una fecha para el retiro.
Hay momentos en los que pienso "un año más". Julio me dice que si quiero puedo bailar 10 años más. Igor me dijo el otro día: "Ya estoy harto de escucharte decir que te queda poco". No sé. Hay momentos en los que me siento muy cansada. Y hay otras cosas que me pican también. La escuela me pica.

¿Cómo ve el futuro del BNS?
Bárbaro, próspero. Obviamente la ida de Julio, en su momento, fue un golpe. Pero también es lindo saber que la gente sigue trabajando más allá del director. Eso era lo que él quería también, que no se identificara como "el ballet de Bocca" sino que fuera la compañía. Creo, ojalá no me equivoque, que cuando el 15 de marzo se suba el telón con la dirección de Igor Yebra, la gente va a ver a la misma compañía en su esplendor. Estamos trabajando a full e inspirados, con ganas. Se sigue trabajando de la misma manera. Eso quedó marcado a fuego.

¿Tienen solución los asuntos que Bocca marcó cuando se fue, sobre lo que debe cambiar en el Sodre?
Todo tiene solución, siempre y cuando se quiera solucionar. Eso es a veces el tomar la sartén por el mango y decir: "Esto se tiene que hacer así". Y ya no va ni en el cuerpo de baile, ni en la orquesta, ni en los directores. Va en la gestión. En ese consejo directivo, en ese ministerio. Las ganas siempre están. ¿Quién no va a querer que las cosas funcionen?

Homenaje en el carnaval

Daecpu homenajeó a Riccetto en el Teatro de Verano altérmino del concurso oficial. "Lo revivo y se me paran los pelos, porque fue increíble", recordó la bailarina. "Cuando estás en un teatro al aire libre, la energía se puede ir a millones de lugares. Sin embargo, en el Teatro de Verano y en el carnaval se forma una especie de burbuja. Es impresionante".

La Bella Durmiente

vestuario Bella Durmiente
"Es como el sueño de un niño", dijo Riccetto sobre el impacto visual del vestuario de Agatha Ruiz de la Prada y la escenografía de Hugo Millán en el primer estreno 2018 de la compañía, que será el 15 de marzo.

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