Los Mavericks de Dallas sorprendieron este lunes al mundo de la NBA con la adquisición del alero Antoine Walker, de los Celtics de Boston, a cambió del pívot Raek LaFrentz en un traspaso que se vieron implicados otros tres jugadores. Los Celtics aceptaron hacerse cargo del contrato de cuatro años que todavía le quedan a LaFrentz por cumplir del que firmó por cinco y 69 millones de dólares.
El presidente de operaciones de los Mavericks, Don Nelson, dijo que conseguir a un jugador de 27 años con la trayectoria profesional de Walker era algo excepcional para su equipo. "Hemos logrado a uno de los jugadores más versátiles que hay actualmente en la liga y con su presencia tendremos muchas más opciones a la hora de jugar cada partido", declaró Nelson.
Aingue, que antes de llegar al cargo de los Celtics había sido analista de televisión, había dicho que no le gustaba el juego de Walker, pero desde que llegó a Boston señaló que no tenía intención de traspasar al All-Star del equipo.
El traspaso de Walker se da en el momento cuando el alero Vin Baker ha demostrado que se ha recuperado de los problemas de alcoholismo y puede ser el jugador que ocupe su puesto de titular en el equipo.
Los Mavericks quieren reforzar su equipo, el mejor en el apartado ofensivo las dos últimas temporadas, para luchar con los Spurs de San Antonio, campeones de la NBA, Los Angeles Lakers y Kings de Sacramento, que se encuentran con ellos en la Conferencia Oeste.
Se espera que Walker se una al trio de encestadores de los Mavericks formado por Nowitzki, Nash y Finley para hacer todavía más efectivo y productivo su ataque. LaFrentz, que fue adquirido por los Mavericks de los Nuggets de Denver, no respondió a las expectativas que tenía Nelson cuando llegó al equipo y sus promedios la pasada temporada fue de 9,3 puntos y 4,8 rebotes.
(EFE)