Los analistas locales encuestados por el Banco Central (BCU) ajustaron al alza su expectativa de inflación para mayo previendo un quiebre en la moderación del aumento de los precios, que se viene registrando desde hace ya dos meses.
Más allá del dato mensual, los consultados modificaron a la baja sus previsiones de inflación para el cierre de este año y para los horizontes de más largo plazo. Esa tendencia se dio de la mano de una expectativa de desaceleración más pronunciada de la economía hacia fines de 2014, una evolución que también ponostican para el próximo año.
Según datos del BCU, la mediana de los agentes encuestados esperan que la inflación en mayo se ubique en 9,22% para el acumulado de 12 meses, por encima del 9,18% que se alcanzó en abril luego de dos meses de desaceleración. Para el cierre del año, los analistas corrigieron a la baja sus expectativas, de 8,57% a 8,23% con respecto a sus respuestas de abril.
Para el mediano y largo plazo, también hay una menor presión inflacionaria esperada, pasando de 8% a 7,9% para los próximos 18 meses, y de 7,87% a 7,65% para dentro de dos años. A su vez, los expertos corrigieron a la baja el crecimiento económico esperado para este año a 3,15%, desde 3,2%; 1,25 puntos porcentuales por debajo de la expansión que Uruguay registró el año pasado. Según las expectativas, esa desaceleración se profundizará en 2015, con un crecimiento del PIB de 2,85%. Respecto al tipo de cambio, los encuestados esperan que el dólar siga subiendo y cierre el año a $ 24.