Hay días en los que no se tienen ganas de cocinar o poco tiempo para hacerlo. Y otros en los que no se cuenta con los variados ingredientes necesarios para un plato algo complicado ni con la plata, sobre todo cerca de fin de mes, para comprar los productos alimenticios (que cada vez cuestan más caros) aparentemente imprescindibles para hacer una comida atractiva y de cierta calidad.
MENOS MAL QUE EXISTE LA TORTILLA DE PAPAS
Un plato sencillísimo y con cerca de 400 años de historia. Basta con unos huevos, unas papas, un poco de cebolla, aceite y sal para sacarnos de apuros