Oddone reafirma la hoja de ruta fiscal y descarta cambios en las proyecciones
El Ministerio de Economía mantiene sus previsiones macroeconómicas y apuesta a las reformas estructurales para fortalecer la competitividad
28 de febrero 2026 - 5:00hs
Martín Vallcorba, Gabriel Oddone y Bibiana Lanzilotta durante la conferencia de resultados.
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“La casa está en orden”, dijo el viernes el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, durante una presentación que incluyó temas vinculados a la situación y las perspectivas macroeconómicas de Uruguay tras el primer año de gestión.
Oddone reafirmó la hoja de ruta del gobierno en materia de deuda y crecimiento y envió una señal de continuidad y previsibilidad en un contexto internacional incierto. El economista sostuvo que las metas fiscales para el quinquenio se mantienen incambiadas y que, hasta el momento, no existe ningún elemento que justifique introducir modificaciones. Subrayó que el equipo económico realiza un seguimiento permanente de la evolución del contexto, no para alterar los objetivos trazados, sino para ajustar las acciones necesarias que permitan cumplirlos.
En la misma línea, indicó que las proyecciones de crecimiento para 2026 tampoco se modifican, pese a los eventos que afectaron la actividad en la segunda mitad de 2025. Señaló que no hay fundamentos, ni en la evaluación oficial ni en la de los analistas, que ameriten revisar las previsiones macroeconómicas presentadas en agosto de 2025 en ocasión de la ley de Presupuesto.
El ministro remarcó además que el gobierno trabaja con “el máximo esfuerzo” para cumplir las metas establecidas y generar condiciones de desarrollo que brinden certidumbre al sector privado. La estrategia es sostener el rumbo, cumplir los compromisos y ofrecer previsibilidad para que, aun en un escenario de incertidumbre, las decisiones de inversión y producción puedan apoyarse en reglas claras y estables.
Metas cumplidas en un nuevo marco
El gobierno comunicó que en 2025 se cumplieron las metas fiscales previstas en la regla fiscal vigente. El resultado fiscal estructural —ajustado por el ciclo económico y por factores transitorios o extraordinarios— se ubicó en -3,9% del Producto Interno Bruto (PIB).
En tanto que el endeudamiento neto anual fue de US$ 3.079 millones, por debajo del tope legal establecido de US$ 3.450 millones.
Por su parte, la deuda neta se ubicó en 56,5% del PIB y su reducción respecto a 2024 se vio favorecida por la evolución del tipo de cambio en la última parte del año.
Resultado Fiscal Estructural
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El nuevo marco, vigente desde el año pasado, se basa en una regla fiscal dual que establece un ancla de deuda pública neta de mediano plazo ubicada en 65% del PIB para el Gobierno Central-BPS, con metas operativas de corto plazo que son el resultado fiscal estructural y el tope de endeudamiento neto, como ya incluía la regla vigente desde 2020. Lo que se eliminó respecto a la regla que rigió anteriormente fue la meta de tope al crecimiento real del gasto asociada a la estimación del crecimiento potencial de la economía.
Meta Resultado Fiscal Estrucutural
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La apuesta al 2,2% para este año
El subsecretario de Economía y Finanzas, Martín Vallcorba, sostuvo que la actividad en 2025 habría crecido por debajo de lo previsto originalmente en la ley de Presupuesto (2,6%), con una desaceleración “mayor” en el segundo semestre por factores transitorios, como la rotura de la boya petrolera de Ancap y la parada de la refinería. Las autoridades no manejaron números, pero proyecciones privadas se sitúan en 1,8% anual.
En ese sentido, Vallcorba señaló que desde agosto de 2025 comenzó un proceso de “moderada recuperación” de la actividad económica que se espera se consolide en los próximos meses. Indicó que algunos indicadores adelantados, especialmente del mercado laboral, respaldan esa visión y muestran un mayor dinamismo respecto a los meses más débiles del segundo semestre de 2025.
En particular, destacó el dato de cotizantes al Banco de Previsión Social (BPS), un indicador que refleja la cantidad de trabajadores que realizan aportes al sistema. El último dato disponible, correspondiente a enero de 2026, muestra un crecimiento de 1,3% en comparación con enero de 2025. Esto reafirma la idea de que el mercado de trabajo, especialmente el formal, mantiene una dinámica relevante, expresó.
En ese contexto, el gobierno mantiene una meta de crecimiento del PIB de 2,2% para 2026. “Cuando conozcamos el dato definitivo del producto —por 2025—, que será hacia fines de marzo, evaluaremos, en función de la información que surja, si amerita alguna corrección”, afirmó Vallcorba.
Perspectivas Crecimiento 2026
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Además, el ministro Oddone dijo que, en un contexto global desafiante y en el marco del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, Uruguay ha logrado mayor claridad sobre sus perspectivas económicas de corto y mediano plazo. Destacó como un hecho "muy importante" que el viernes la Unión Europea anunció la aplicación provisional del acuerdo tras la ratificación de Uruguay y Argentina, lo que habilita el inicio de la implementación. Esto es algo que está previsto para mayo aproximadamente.
A su juicio, se trata de una señal relevante porque traza un rumbo de oportunidades para el mediano y largo plazo de la economía uruguaya, aun cuando también implique desafíos. Además, subrayó que el acuerdo puede tener efectos concretos en el corto plazo: por ejemplo, las exportaciones de carne dentro de la cuota Hilton, que hoy ingresan con aranceles, podrían hacerlo con arancel cero en el primer semestre si el proceso avanza, lo que representaría una novedad significativa para ese sector y se inscribe en la estrategia de inserción internacional que el país viene desarrollando.
Consultado sobre ese punto, Oddone dijo que estar a cargo de la política económica supone “ser optimistas”, pero que eso no quiere decir “ser ingenuos” ni trabajar con proyecciones “alejadas de la realidad”.
“La responsabilidad del equipo económico siempre es transmitir esperanza y optimismo, pero sobre bases ciertas. Nosotros no tenemos ningún elemento de juicio ni hemos visto ninguna señal que haya sido aportada por alguno de los analistas que nos permita considerar que debemos revisar nuestras proyecciones”, insistió.
En ese sentido, la directora de Política Económica, Bibiana Lanzilotta, señaló que el comité de expertos que hizo llegar sus proyecciones de actividad también remitió estimaciones sobre la tasa de desempleo, y que es casi unánime que proyectan un nivel de desempleo muy por debajo de lo que habían previsto a mediados del año pasado. “Eso también es una buena noticia en términos de actividad”, indicó.
Medidas y agenda de reformas
Oddone señaló que 2026 será un año de avances relevantes en materia de reformas orientadas a fortalecer la competitividad y generar más oportunidades de inversión. El objetivo, explicó, es actuar en dos direcciones: por un lado, crear mejores condiciones para que el sector privado invierta y expanda su actividad; por otro, contribuir a reducir costos que impactan directamente en los consumidores.
La estrategia se estructura en tres ejes. El primero consiste en avanzar hacia un marco regulatorio y legal más claro y previsible en materia de competitividad. En ese sentido, el gobierno prevé presentar antes del 31 de mayo un paquete de medidas legales en un proyecto de ley, precedido por un conjunto de disposiciones reglamentarias que apuntan a corregir trabas y mejorar condiciones para el sector empresarial, considerado clave en la generación de empleo.
El segundo eje implica un trabajo coordinado con el Ministerio de Transporte y el Ministerio de Industria y Energía, con foco en dos áreas definidas como estratégicas: energía y logística. La intención es fortalecer estos sectores para captar nuevas inversiones y retener las ya instaladas, en un contexto internacional cada vez más exigente.
Finalmente, el ministro subrayó que todas estas acciones se diseñan teniendo en cuenta los cambios que se están produciendo a nivel global, marcados por el avance tecnológico —incluida la inteligencia artificial— y por modificaciones en los esquemas arancelarios y en las cadenas globales de servicios. Estos factores, advirtió, están impactando en operaciones que Uruguay ha desarrollado en los últimos años, por lo que el desafío es anticiparse y adaptar la estrategia para sostener la competitividad del país.