La ganadería de Uruguay pierde anualmente una cifra estimada en US$ 67 millones anuales por concepto de vacas que quedan preñadas, pero cuyos terneros no llegan luego con vida al destete. Esa cifra equivale a entre 10% y 15% de los terneros nacidos, confirmaron a El Observador Agropecuario Gustavo Sacco y Pablo Nieto.
Sacco, quien trabaja en la zona de influencia de Florida, y Nieto, quien lo hace en Soriano, elaboraron un trabajo que puso en el tapete un tema para reflexionar y realizar acciones.
Desde que se palpa la gestación en la vaca hasta que se concreta el destete del ternero, que es lo que al productor le genera dinero, pasa un período de 10 a 12 meses, donde se producen pérdidas que en forma alarmante tienen cada vez mayor significación, explicaron los expertos.
Pérdidas a precio de ternero
Según Sacco y Nieto, de cada 100 terneros que nacen se llegan a perder hasta 15, lo que representa mucha plata solo a precio de esa categoría.
“Estamos hablando de un precio moderado de US$ 300 por ternero y que se pierden por año 222 mil terneros que no llegan a destetarse y no siguen en la cadena productiva generando mayor valor. Por lo tanto, solo a precio de ternero, el país pierde US$ 67 millones”, revelaron los técnicos.
Sacco afirmó que pueden ser muchas las causas, “desde abortos, absorción embrionaria, errores de diagnóstico, enfermedades venéreas, muertes al parto y otros motivos. Pero merecemos que se investigue”.
El desafío es investigar
Nieto remarcó que ese valor de US$ 67 millones que pierde el país está cuantificado a precio de ternero, pero si se proyecta a precio de novillo y carne de exportación representa una cantidad de plata que Uruguay no se puede dar el lujo de perder. “Por eso todos tenemos que involucrarnos en esta preocupación, pero especialmente el país tiene que investigar este tema”, acotó el técnico.
El trabajo presentado por Sacco y Nieto durante la jornada realizada en INIA Treinta y Tres comprende el relevamiento efectuado en 82 empresas con 41.710 vacas diagnosticadas y 33.000 vacas preñadas, lo que marcó 79,1% de preñez.
Se trata de un desempeño reproductivo de predios de 13 departamentos (Canelones, Colonia, Flores, Lavalleja, Paysandú, San José, Tacuarembó, Cerro Largo, Durazno, Florida, Montevideo Rivera y Soriano) en un año donde “nuestras expectativas eran de alcanzar mayores porcentajes. Igualmente es un dato interesante, aunque se ubica dos puntos por debajo del año pasado, cuando alcanzó 81,1%”, admitió Sacco.
Por su parte, Nieto sostuvo que haber alcanzado el nivel de preñez de 81,5% en la muestra general tiene varias razones. En primer lugar, como “decía un paisano amigo, no recuerdo un octubre de tanto pasto. ¿Qué ocurrió entonces? La gente vio tanto pasto, vio vaquillonas nuevas, vacas que se tenían que embarcar y vacas viejas, y le perdonó la vida a todas y entoró todo lo que tenía, pero además achicó el período de entore”.
Que perdure
En opinión de los veterinarios Pablo Nieto y Gustavo Sacco, los productores tienen capacidad para hacer sustentable los mejores resultados presentados en los diferentes trabajos en INIA Treinta y Tres. Entendieron además que el promedio general de preñez obtenido de 81,5% no es malo, porque sube casi cinco puntos porcentuales el desempeño logrado el año pasado. Advirtieron que se trata de un desempeño reproductivo que se puede considerar valioso y de buen futuro, pero “si lo hacemos perdurar en el tiempo”. Los rodeos que integraron la evaluación de INIA representan 9% del total.