Nacional > ANÁLISIS

Mujica candidato: el loop de una acción dramática que sumó un nuevo acto

El expresidente ya le mostró al intendente Daniel Martínez qué argumentos usará para demoler su candidatura

Tiempo de lectura: -'

19 de julio de 2018 a las 13:00

Mujica propone. Mujica tira. Y después Mujica descalifica. Quemar nombres es su especialidad y para eso arma su propio juego circular en el que sugiere posibilidades y las baja de un hachazo. Lo hizo antes y lo volvió a hacer este martes en una entrevista con Telemundo en la que le volvió a decir que no a la candidatura de Danilo Astori y le apuntó a Daniel Martínez con sus primeros argumentos –que "no calza con el interior", algo que Lucía Topolansky ya había dicho de forma más indirecta– a pesar de que "nadie le pidió que lo apoyara", según dijo.

Justamente en esa última frase nada inocente de Mujica está la fortaleza de Martínez para sobrevivir a la trituradora electoral mujiquista, si es que tiene alguna aspiración de cara al 2019. La indefinición pública del actual jefe comunal es la cápsula que hasta ahora lo tiene a salvo de la manipulación política y su pasividad es su arma mortal para convertirse en la mejor opción electoral del Frente Amplio.

A Martínez se lo ve dueño de una tranquilidad envidiable en sus apariciones públicas e inalterable en sus declaraciones. Impasible como si ningún calendario o situación lo apurara. Actúa como si no tuviera nada que perder. No va a buscar la pelota sino que espera que llegue a sus pies. Si luego Martínez podrá ordenar y liderar el juego de su equipo es otra discusión (que por méritos de Mujica quizás nunca se llegue a problematizar dentro del Frente Amplio).

Mujica, por el contrario, hace todo lo posible para buscar una reacción del intendente de Montevideo. Propone candidatos, algunos con nombre y apellido y otros que esconde bajo un halo de misterio tupamaro. Coquetea con posibilidades inciertas y genera ruido. Mucho ruido. ¿Para qué? Para que hablen, le dijo a Emiliano Cotelo. "Mal o bien pero que hablen", se sinceró parafraseando a Eduardo Víctor Haedo. Nadie puede dudar de la verosimilitud de esa frase de Mujica que es coherente con su forma de hacer política (cuando se trata del expresidente la cuestión no es si es verdad o mentira lo que dice, sino si resulta creíble).

¿Pero será solo eso? Cotelo le preguntó, entonces, si su intención había sido la de generar ese ruido. "No sé", le contestó Mujica, que en este caso resultó poco creíble.

¿Entonces para qué? ¿Qué ganaría Mujica de toda esta danza apocalíptica de nombres? La hipótesis que nadie se resiste a olvidar es la de Mujica candidato. Para los suyos es la mejor opción, pero el actual senador se autoexcluye por una razón de edad. ¿Cuán creíble resulta ese relato? Por lo pronto lo que se hace visible es el loop de su acción dramática. Ese escenario en el que se siente más cómodo: Mujica propone. Mujica tira. Y Mujica descalifica. Al final del camino hay un factor común: Mujica. Mujica candidato.
REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...