El presidente José Mujica señaló que es “justo” gravar a los grandes productores rurales, un sector que ha crecido enormemente en los últimos 10 años. “Creo que a esa gente que recibió un gran beneficio por el sobrevalor de la tierra pedirle un aporte de US$ 16 por hectárea por año no es ningún disparate”, dijo a La República.
El mandatario dijo que tiene una relación “muy correcta” con los productores rurales, quienes conforman más de 40.000 unidades productivas en todo el país.
También consideró que gravar a los productores es un “acto de estricta justicia” y, por lo tanto, “no hay motivo ni para poner el grito en el cielo ni para romper relaciones ni nada por el estilo”.
Mujica agregó que los productores rurales que protestan por los impuestos son “120, dentro de las 1.200 empresas grandes, recontragrandes, de más de 2.000 hectáreas que son las que abarca el impuesto”.
El presidente también se refirió a las gremiales rurales: “Llegaron a proponer que se grave a la producción genéricamente con un 1%, lo que significa sí que se recaude más que con el ICIR, pero resultaba profundamente injusto porque gravaba, también, a productores medianos y pequeños”. Agregó que esta actitud es propia de “desubicados”.
Las declaraciones del mandatario fueron en momentos en que el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR) fue declarado inconstitucional y el gobierno planea un nuevo impuestos.
Este domingo, el presidente de la Federación Rural, Miguel Sanguinetti, fustigó la política oficial hacia el agro y afirmó a el diario El País que el ICIR era un impuesto “retrógrado” y que su sustituto “no es mejor” porque caerá sobre los productores uruguayos y no sobre las grandes empresas extranjeras que operan como sociedades anónimas.