El gobierno mantendrá al embajador de Uruguay en Israel, posibilidad que fue manejada luego de dos hechos. Uno, el pedido de Brasil a los países socios para que tomen esa decisión y marcar así el rechazo a los ataques de Israel a blancos civiles. Por otro lado, los ataques a escuelas bajo custodia de las Naciones Unidas. A pesar del reclamo de Brasil y los ataques que mataron a niños, la administración del presidente José Mujica decidió mantener al representante en Tel Aviv.
La posición del gobierno uruguayo en este conflicto es clara. “Deploró” las acciones militares de Israel; alertó que las operaciones militares pueden constituir “crímenes de guerra”; y pidió “un alto al fuego incondicional” de acuerdo a un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El conflicto en Medio Oriente fue analizado ayer en el consejo de ministros donde el canciller Luis Almagro presentó un informe. Convocar al embajador es una alternativa que por ahora no se quiere activar, dijeron a El Observador fuentes gubernamentales. El presidente Mujica opinó el lunes que Israel estaba cometiendo “un genocidio”, lo que le valió la reacción de ese país a través de la embajadora Nina Ben-Ami.
Para el canciller se está ante “una masacre”, según dijo a El Observador TV. La embajadora espera reunirse este mes con Mujica para presentar sus cartas credenciales.
Sobre el conflicto en Medio Oriente, Mujica explicó ayer que su principal preocupación a largo plazo es la reacción del mundo musulmán, que son millones. El presidente recordó incluso lo sucedido en 1994 con el atentado a la Asociación Mutual Israelíta Argentina (AMIA). En ese ataque –perpetrado con un auto bomba en pleno centro de Buenos Aires– murieron 86 personas y hubo unos 300 heridos. La justicia argentina acusó años después al gobierno iraní de estar detrás.
En su audición en radio Uruguay el presidente habló ayer sobre el enfrentamiento en Medio Oriente y luego volvió a hacerlo al entregar maquinaria vial a las intendencias.
“A mi lo que me preocupa es mirar más lejos.El mundo musulmán es enorme, hay millones de muchachos naciendo y de gente joven. Estamos en el mundo con la información al día. ¿Qué puede sentir una gurisa a la distancia cuando ve esas cosas y siente impotencia y no puede hacer nada?. Es muy fácil que germine un sentimiento de odio y de venganza. Y eso explica cosas que aparecen por aquí y por allá, como la AMIA, como tantas cosas que pasan” afirmó.
Mujica insistió que Israel tiene derecho a defenderse de los ataques de Hamas “pero hay un límite, un límite de lo aceptable” acotó. También habló sobre los misiles que cayeron en escuelas de la ONU en Gaza. “No se puede justificar ni explicar por daños colaterales”. “No hay lugar a errores, hay lugar a horrores”, dijo.
El mandatario también fue consultado sobre Hamas, grupo que definió como “un producto del radicalismo y del fanatismo” que se puede expandir, dijo. “Pero estaba políticamente bastante derrotado, había quedado aislado y ahora va a recibir una brutal paliza de carácter militar, pero va a tener un triunfo político. ¿Por qué?. Porque las masas musulmanas, que son millones y ven eso, van a generar simpatía con los que perdieron, con los que están sufriendo, con los que adquieren una estatura de mártir en la imagen”, alertó.
Mujica también elogió al pueblo judío y dijo que espera que la inteligencia de ese país pueda corregir lo que está ocurriendo.En su gabinete tiene tres ministros de ese origen, acotó.
Antes, en la mañana, Mujica comenzó su audición diciendo que en el mundo que nos toca vivir “tiene muchos factores que están jodiendo” y algunos de estos factores se transforman en “fundamentalismos irreductibles” que no ayudan “en ninguna parte a la convivencia humana, a la construcción de la civilización y a la paz que haga posible la vida de las sociedades”, afirmó
Mujica descartó ayer mediar en el conflicto de Israel y Hamas, como surgió desde la embajada de Israel. Dijo que hasta al presidente de Estados Unidos Barack Obama “le dieron cero pelota” cuando intentó hacerlo.