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Mujica, sobre embajadora: "Puede ser que no tenga mucha capacidad, pero puede ser una hormiga trabajadora"

La oposición no votó una venia a un embajador por primera vez en el período

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02 de agosto de 2018 a las 11:00

Una exembajadora política sin formación en diplomacia, con inglés básico, muy cercana a Lucía Topolansky y que había sido cesada en dos oportunidades por el presidente Tabaré Vázquez pero con talento y habilidad para detectar y ejecutar oportunidades comerciales. Esas eran las credenciales con las que llegó a la Cámara de Senadores la venia de Rosario Portell para ser votada como nueva embajadora en Vietnam.

En la Comisión de Asuntos Internacionales, el oficialismo y el Partido Independiente (PI) respaldaron la designación de esta exmilitante de la Juventud Comunista. En el plenario fueron solo los votos del Frente Amplio los que aprobaron la venia y, de esta forma, se convierte en la primera embajadora de este período que solo tuvo el respaldo oficialista. Es que el senador del PI Pablo Mieres no sabía, entre otras cosas, que había dos funcionarios de carrera del Ministerio de Relaciones Exteriores interesados en ese puesto y por eso decidió cambiar su posición y no acompañar la votación.

En el plenario fue la senadora oficialista Mónica Xavier la que defendió la designación de Portell. Para eso mencionó que se desempeñó como subdirectora general para Asuntos Económicos del Ministerio de Relaciones Exteriores entre 2005 y 2008 y como embajadora ante la República Popular China y atribuyó los cesamientos a que eran cargos políticos. Portell dejó Cancillería en 2008, siete meses después de que Reinaldo Gargano le dejara su lugar como canciller a Gonzalo Fernández y la embajada de China cuando José Mujica le pasó la banda presidencial a Tabaré Vázquez.


Pero Xavier evitó decir que Portell, quien había sido designada como subcomisario para "representar y coordinar todas las actividades" de la Expo Zaragoza, no culminó la misión. Una resolución del 2 de setiembre firmada por el presidente en ejercicio, Rodolfo Nin Novoa, la cesó. La expo estaba por terminar, pero para nadie pasó desapercibido los problemas de visado de los jóvenes que atendían el stand uruguayo (un restaurante del Instituto Nacional de Carnes), que además denunciaron jornadas laborales de 14 horas sin seguridad social. Ella se desinvolucró del problema: "Todo el personal del restorán fue contratado a través del INAC", explicó en la comisión parlamentaria cuando fue designada embajadora en 2010.

La senadora del Partido Socialista tampoco mencionó que Portell no maneja idiomas, que mintió en su currículum posteado en la red Linkedin -con dos años de una carrera que no existe- y que omitió decir información sustancial en el CV que entregó al Senado para su designación.

"No es hombre, mediana edad, caucásico, de apellidos de origen patricios, de educación privada. Es una mujer joven, humilde, de educación pública y de clase trabajadora", dijo Xavier

Si bien Xavier aseguró que no había una "evaluación de la gestión realizada" en China, la senadora destacó el incremento comercial entre Uruguay y el país asiático, que pasó de US$ 939 millones a US$ 2.086 millones en el período que Portell estuvo en China, y las distintas visitas de autoridades de primera línea como los logros de la gestión. Para las senadoras las críticas a Portell están relacionadas con su género y su clase social, dos elementos que jamás habían aparecido hasta que ella misma decidió instalar.

"No es el perfil promedio de las designaciones que analizamos en la Comisión de Asuntos Internacionales. No es hombre, mediana edad, caucásico, de apellidos de origen patricios, de educación privada. Es una mujer joven, humilde, de educación pública y de clase trabajadora", dijo.

La senadora oficialista Constanza Moreira (Casa Grande) también repitió la misma estrategia discursiva. Habló de cuestiones de género y el "techo de cristal" que enfrentan las funcionarias de Cancillería que, en su mayoría, no superan el cargo de ministro consejero. Un tema que, si bien puede ser problemático, no tenía que ver con los cuestionamientos a Portell.

Pero la alocución que todos estaban esperando era la del senador y expresidente José Mujica que había estado tomando apuntes durante las intervenciones de la oposición. El líder del MPP, que mientras fue presidente designó cerca de 25 embajadores políticos, fue claro: la capacidad técnica de los representantes diplomáticos es un "atributo importante" pero lejos está de ser fundamental.

"Hay coincidencias políticas con la decisión. Con la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Chile que se destrabó. Son coincidencias yo no acusó a nadie pero son coincidencias. Esa es la verdad", dijo Bordaberry

"Puede ser que esta señora no tenga mucha capacidad pero puede ser que sea una hormiga trabajadora", dijo en la sesión y mencionó el caso de la exembajadora de Estados Unidos en Uruguay, Julissa Reynosso, que sin ser funcionaria de carrera abrió el mercado de las naranjas tras 18 años de gestiones. Mujica también dijo que esta "vieja militante comunista" viene de un origen muy humilde y está pagando "cierto precio" por esos "pecados originales".

Desde la oposición aparecieron algunas críticas a esta designación y el primero en tomar el guante fue Mieres para justificar su cambio de posición. El senador blanco, Luis Lacalle Pou, aseguró que no hay "ninguna condición objetiva" que respalde la designación de Portell como embajadora en Vietnam. Pero el que trancó más fuerte fue el legislador colorado Pedro Bordaberry que cuestionó su falta de manejo de inglés y vinculó sutilmente la designación de Portell con la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Chile.

"Hay coincidencias políticas con la decisión. Con la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Chile que se destrabó. Son coincidencias yo no acusó a nadie pero son coincidencias. Esa es la verdad", dijo en el plenario.

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