El correo electrónico llega con un día de antelación. Las instrucciones son muy claras. El show es en un living de una casa en Pocitos. La dirección debe mantenerse en secreto y los invitados tienen que llegar entre 20:30 y 20:50, con el espectáculo empezando “indefectiblemente” a las 21:00. Los tres artistas seleccionados se mantienen en secreto hasta el momento de la presentación. Dado el carácter “desenchufado” del espectáculo, se pueden llevar almohadones, así como algo para tomar y compartir entre un grupo de desconocidos, reunidos en la habitación de un hogar anónimo. Esas eran las condiciones para llevar a cabo el segundo Sofar Sounds hecho en Uruguay.
Música de autor en el calor de un living
Sofar Sounds Montevideo propone conocer músicos de la escena local de una manera íntima y casi secreta