Era complicado. Por los dos goles recibidos, porque no se había marcado ninguno de visitante y porque un tanto del rival en el Centenario hubiese sido letal. Sin embargo, la rebeldía, la convicción, el buen fútbol que por momentos exhibió y por la categoría de algunas individualidades, Nacional goleó y clasificó este martes a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana.
Ese adelantamiento del elenco chileno, permitió que Nacional encontrara más espacios a partir del contragolpe, con Recoba en cancha, a partir de la salida de Sánchez por lesión, quien permitió tener más la pelota y clarificar el fútbol de mitad de cancha hacia delante. Fue que, con un envío profundo a Gonzalo Bueno -quien gravitó permanentemente por izquierda-, el tricolor encontró el segundo gol del partido, que le permitía igualar la serie. Testazo para los trasandinos para irse al descanso preocupados y los albos con la motivación de tener cerca el resultado.
En el complemento, con el gran despliegue de Calzada en la mitad de la cancha, marcando y jugando, y con un Bueno explosivo por izquierda, Nacional tenía armas para ofender al rival, aunque, este, ya decidido a buscar ese gol de visitante que le garantizara que no hubiese penales y obligara al tricolor hacer dos más.
Iquique nunca se replegó ni se rindió. Fue a buscar el partido, con Rodrigo Díaz como el productor de fútbol. Y fue allí que creció la figura de Jorge Bava. Tapó un disparo a quemarropa y salió bien cada vez que fue exigido en pelotas aéreas.
Cuando el partido agonizaba, y parecía que la historia podía definirse en los penales, apareció Recoba. Un "Chino" que no pudo demostrar las virtudes que lo caracterizan a lo largo del juego, pero que su zurda endiablada siempre marca la diferencia. Y fue así que en el borde del área mayor, el "20" apuntó a un palo y, con potencia y al ras del piso, mandó el balón al fondo de la red para hacer explotar de júbilo a las más de 40.000 almas que acudieron al Centenario.
Así y todo, Iquique fue, pero se encontró con Bava, un muro inexpugnable que le impidió vulnerar el arco tricolor.
En los descuentos, Vecino, ingresado en el complemento, le dio el broche de oro cuando hizo el cuarto y último tanto del partido.
Los albos ganaron, por momentos mostraron buen fútbol, y clasificaron a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana.