Hierba árnica, diente de león y azúcar. La mezcla de estos componentes no es para una receta de cocina, sino un tratamiento para una exfoliación capilar que ofrece Nivel 1 Hair Design.
Por otra parte, observó que se promocionaba en el mercado el Brushing Progresivo (tratamiento capilar a través del cual se consigue un alisado definitivo del cabello) sin formol, un compuesto químico nocivo para el pelo y la salud de las personas.
Frente a la inquietud de saber su eso era cierto, la responsable de Nivel 1 extrajo muestras de estos productos y los envió a analizar para hacer un estudio químico. En la descomposición constató que efectivamente contenían formol, ya que es el elemento principal para alisar el pelo. Así como este componente, hay mucho otros dañinos que se utilizan de forma habitual en las peluquerías como las ceramidas y los parabelos.
Su preocupación por la salud de los clientes estaba latente, pero no fue hasta que viajó a Londres, ocasión en la que conoció dos salones “green”, que se le ocurrió utilizar activos orgánicos para tratar el cabello y la piel de las personas. De esta forma, se suma a Nivel 1 Stylist la línea Hair Design con la filosofía de tratar a los clientes con más productos orgánicos y usar la menor cantidad de químicos posible.
“Una peluquería sin químicos es imposible. Pero se trata de reducir al máximo su presencia”, resaltó a C&N Emprendedores, y ejemplificó el concepto con una metáfora: “No somos vegetarianos, nos gusta la carne, pero entendimos que comiendo siempre churrasco y papa fritas, vamos a tener un colesterol espantoso. Eso lo llevábamos al área de la estética. Empezamos a enseñarle al cliente que hay que comer verduras y estar atentos a los productos que nos ponen”.
Proceso
La estilista partió de la base de que los remedios nacen a partir de hierbas y estudió las propiedades de cada planta para utilizarlas a su favor. Demostró este aspecto con el caso del árnica que tiene grandes propiedades antiinflamatorias, limpia el folículo al igual que el químico frecuentemente usado, aminexil.
Hair Design funciona de la siguiente manera: el cliente agenda una cita en la que manifiesta cuál es su problema. En esa instancia, el profesional indaga qué tipo de vida lleva y se le hace un diagnóstico digital con la Microscope, máquina que analiza el cuero cabelludo. En algunos casos, se consulta sobre alguna cuestión a un médico, en especial a un endocrinólogo. Esto tarda 15 minutos. Luego, se elabora un informe con el tratamiento indicado para cada persona. Lo cual requiere de media hora para saber el resultado final. Se le hace una ficha y se comienza a tratar al individuo controlando su evolución.
Se usan productos que se adquieren externamente pero se añade activos de la huerta. En el caso del shampoo, se compra uno libre de sulfatos y se le agrega las hierbas recomendadas para cada persona.
La duración depende de cada persona, puede ir de un mes hasta un año. En general, si es una persona joven que está con estrés y que no se pone el producto adecuado, con dos sesiones por semana, se puede curar al mes.
En cambio, en el caso de las personas más adultas que padecen de una alopecia -enfermedades que pueda tener el cuero cabelludo- con síndromes de envejecimiento, tiene que hace hacer un tratamiento más largo, ya que cuesta más recuperar el folículo.
Según Falero, los precios para los clientes son más económicos que en otros salones, ya que al utilizar las hierbas de su propia huerta provoca que bajen los costos. Por ejemplo una exfoliación capilar cuesta $320 e incluye lavado. Su dueña señaló que equivale al costo de cualquier lavado con un shampoo de una marca prestigiosa.