Una nueva complicación llegó desde Argentina para los exportadores e industriales uruguayos tras la creación, por parte del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, de la Unidad de Seguimiento y Trazabilidad de las Operaciones de Comercio Exterior, que se encargará de monitorear y coordinar tanto a las transacciones como a los agentes involucrados. En Uruguay aseguran que los nuevos controles de Argentina era algo que se veía venir.
Según el decreto, la instauración de esta unidad parte de la necesidad de control por “el incremento de la magnitud del comercio exterior dado que éste ha crecido sistemáticamente en el período 2003-2013, alcanzando en el año 2011 un monto aproximado de US$ 150 mil millones”. El ente, que dependerá del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, apunta a reforzar la entrada y salida de divisas en un país que no cesa de perder sus reservas.
El texto agrega “que la AFIP ha detectado diferentes casos de sobrefacturación de importaciones, subfacturación de exportaciones y precios de transferencia que disminuyen el monto de impuestos a pagar” en el país “promoviendo al mismo tiempo sistemas encubiertos de transferencias de divisas afectando de este modo la calidad de vida del pueblo argentino mediante maniobras delictivas”, señala uno de los considerandos del decreto.
Para los operadores de comercio exterior esto es una traba más a las importaciones en Argentina y, por tanto, otra dificultad para los exportadores que venden en ese país. “Es lo que veníamos previendo. Es una traba más que iban a poner en la medida que fuera complicándose la situación financiera de Argentina para evitar la salida de dólares”, dijo a El Observador, Álvaro Queijo, presidente de la Unión de Exportadores (UEU). Hoy las reservas argentinas están en US$ 28.000 millones.
Queijo explicó que esta medida argentina tratará de evitar que se sobrefacture, que se financie más tiempo a los proveedores, posturas que “en este proceso eran esperables pero que complican”. “Antes debías pasar un filtro y ahora tenés que pasar el filtro de importar y otro para pagar. Que dependerá del humor o de la caja”, aseguró el empresario. “No ayuda. El riesgo final dependerá de cómo apliquen el decreto. La aplicación es más importante que la medida”, insistió. También afirmó que en Venezuela vivieron una situación similar, por las trabas que existen para pagar.
Queijo dijo que de sostenerse la actual situación financiera en Argentina, las cosas podrían dificultarse aún más. “En la medida que no consigan financiamiento de afuera, que no arreglan el déficit que tienen, podría complicarse más”, alertó.
Rafael Sanguinetti, presidente de la Comisión Asesora de Comercio Exterior de la Cámara de Industrias (CIU), comentó a El Observador que la medida tenderá a que las exportaciones del país a Argentina continúen bajando y que al gobierno kirchnerista “no le queda nada por hacer” en relación a las diferentes trabas que impuso al comercio. “Es una lucha muy desigual. Nosotros (por Uruguay) hemos puesto la mejilla muchas veces pero sin muchos resultados”, recordó Sanguinetti.
Según el Decreto 2103/2014 publicado ayer en el Boletín Oficial, la Unidad de Seguimiento y Trazabilidad de las Operaciones de Comercio Exterior tendrá representantes del Ministerio de Economía, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), el Banco Central, la Superintendencia de Seguros de la Nación, la Comisión Nacional de Valores (CNV) y la Unidad de Información Financiera (UIF). También está invitada a participar la Procelac.