Nueva York brindaba este martes una despedida de reina a la cantante cubana Celia Cruz, cuyo féretro recorría las treinta calles de la Quinta Avenida en una carroza blanca entre el clamor de sus admiradores antes de una misa en la catedral de San Patricio, el último acto antes de su entierro.
La "guarachera de Cuba", muerta en su casa de Nueva Jersey el pasado miércoles a los 77 años de un tumor cerebral, yacía vestida de blanco en un féretro dorado protegido por una urna de cristal. Precedía a la carroza un coche blanco con la bandera cubana y la virgen de la Caridad del Cobre, la patrona de Cuba. "Lo bella que está en su cajita, parece una santa", explicó la cantante de salsa La India, apadrinada profesionalmente por Celia Cruz.
"¡Es bello, bellísimo!", exclamó Mildred, del vecino estado de Nueva Jersey, "se merece ésto y mucho más. Dios la puso en este mundo para darle buena música a la gente y ser buena persona, y lo hizo".
Setenta y cinco mil personas desfilaron el lunes por la capilla ardiente, explicó este martes Jorge Plasencia, el responsable de la organización. Entre ellas el gobernador de Nueva York, George Pataki, que declaró el 23 de julio "Día de Celia Cruz".
A la misa asistirán el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, el actor Antonio Banderas, los músicos Johnny Pacheco, Rubén Blades, Gloria Estefan, Marc Anthony, José Luis Rodríguez y muchos otros. Entre las intervenciones previstas, la artista norteamericana Patti LaBelle cantará el Ave María.
(AFP)