9 de julio de 2014 21:10 hs

Internet está transformando la manera de hacer las cosas. El surgimiento de las redes sociales y la universalización del smartphone transforma los procesos sociales y, por sobre todas las cosas, transforma las oportunidades de negocios, generando nuevos nichos y obligando a los empresarios de todo el mundo a repensar sus actividades.

Los desafíos que genera la explosión de las tecnologías de la información y la velocidad de las transformaciones que traen asociadas fue el principal tema de debate durante el XIII Encuentro Santander - América Latina, que reunió a periodistas y directivos del banco de toda Iberoamérica con empresarios y expertos de primer nivel, bajo la consigna “la innovación al servicio del cliente”.

“Los que piensan que el tecnológico es un terreno conquistado, están equivocados. Esto acaba de empezar”, dijo José María Álvarez-Pallete, consejero delegado de Telefónica, la principal empresa multinacional española y una de las mayores compañías de telecomunicaciones a nivel mundial.

Más noticias

“La actual revolución va a tener un impacto cuatro veces mayor en el PIB (Producto Interno Bruto) que la mayor revolución tecnológica de la historia de la humanidad”, sostuvo. Eso afecta a cada una de las actividades que hoy se desarrollan. Sin embargo, a nivel de América Latina, solo 25% de las pequeñas y medianas empresas tiene presencia en internet, mientras que solo 15% ofrece bienes y servicios en línea.

“No sirven las reglas antiguas”, dijo el ejecutivo. Incluso para las empresas de telecomunicaciones, el desafío de la innovación está presente. “La gente ya no quiere pagar por transmisión de voz y SMS, ahora vendemos datos”, sostuvo. “Todas las compañías van a tener que cambiar”, enfatizó, incluso las que se dedican a la producción de bienes.

“Las impresoras 3D romperán la ventaja competitiva de la mano de obra barata”, señaló. Si la región quiere alcanzar un “crecimiento autosustentado”, deberá incentivar las transformaciones, añadió.

Por su parte, el director general de Google para España, Portugal, Turquía, Medio Oriente y Norte de África, Javier Rodríguez Zapatero, llamó la atención sobre la velocidad de las transformaciones y su implicancia para las empresas.

La caída de los costos de almacenamiento y procesamiento de la información llevan a reducir año a año los “costos de entrada” a negocios que hasta ahora se veían restringidos a grandes agentes.

La intermediación financiera es uno de ellos, pero no el único. “El comercio electrónico creció a tasas de 30% en España”, a pesar de la caída de la actividad, sostuvo. “La demanda potencial es mucho mayor que la oferta real”. Sin embargo, advirtió que para todos los sectores es también “un riesgo”. La mayor conectividad lleva a “eliminar la intermediación no valiosa y hacer que los mediocres encuentren su tumba cada vez más rápido”.

Hay cada vez más “momentos” que el consumidor atraviesa antes de adquirir un producto, y eso lo hace “más exigente”. Los modelos de venta también cambian. Dentro de tres años, se espera que un usuario del sistema financiero solo pise una sucursal dos veces por año. Las funcionalidades que ofrezcan las empresas de servicios a través de la web serán un diferencial fundamental.

Garry Lyons, director de innovación de MasterCard Worldwide, explicó que los medios de pago están cambiando radicalmente y seguirán haciéndolo conforme los smartphones se universalicen y la tecnología que se viste (wearables) empiece a convertirse en nicho. “Ya existe la tecnología, solo hace falta integrarla en una mejor experiencia de usuario para impulsar el comercio”, señaló. Dentro de poco, no será raro comprar alimentos “desde la heladera”, o en vez de pagar un lavarropas en pocas cuotas, abonar por cada lavado que se haga y que la instalación del electrodoméstico corra por cuenta del fabricante.

Todos los expertos coinciden en que las oportunidades son infinitas, pero que está en los empresarios adaptar su negocio y mentalidad. De hecho, 45% de las compañías del ranking Fortune 500 del año 2000 estaban fuera de la lista poco más de una década más tarde. En palabras de Álvarez-Pallete, “la innovación ya no es un privilegio, sino una condición”.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos