Hace 17 años que el argentino Juan Pedro McCormack trabaja en el mismo grupo pero siente como si hubiera vivido “muchas compañías diferentes en la misma compañía”. Es que empezó en Aegis cuando solo tenía la agencia de medios Carat. En 2012, Aegis fue adquirida por la japonesa Dentsu. Elgrupo pasó por el desarrollo de agencias digitales y una incursión fuerte en creatividad, y después llegó el mundo del e-commerce.
Hace cuatro años,McCormack asumió la dirección de la compañía en Argentina. Hoy suma el estar a cargo también del mercado chileno y, desde noviembre, el manejo de la línea de negocios de medios a nivel regional.
“El grupo creció mucho geográficamente y en volumen -a través de adquisiciones-, y también en complejidad. Hace un año inició un proceso de simplificación. Llegó a tener 160 marcas diferentes. Hoy se va a concentrar en seis”, explicó.
Ahora denominado Dentsu International, pasó a estructurado con tres líneas de servicio y seis marcas globales: negocio de medios –con Carat, iProspect y DentsuX-; servicios creativos –Dentsu mcgarrybowen e Isobar-; experiencia del consumidor y ecommerce –Merkel-.
“Queremos evolucionar hacia áreas especializadas pero con una capacidad de integración total, para poder dar servicios más integrados y abarcativos”, resumió McCormack.
Cómo líder, estima que su principal capacidad es armar buenos equipos de trabajo y lograr que se integren de “manera sana y constructiva”. “(Se trata que) todos entendamos que nadie sabe todo. Cuanto más logramos complementarnos mejor”, señala al tiempo que subraya la necesidad de revalorizar el concepto de servicio que considera que ha perdido “un poco de glamour” a nivel general.
¿Cómo está encarando la nueva posición regional en este contexto tan particular de pandemia?
Es una muy linda oportunidad de desarrollo de carrera.
Nos encontramos con contextos un poco diferentes aunque la realidad es que a todos nos atraviesa este momento difícil. Nos estamos encontrando con realidades diferentes según la industria de nuestros clientes. Hay industrias muy castigadas, otras que se reinventaron y otras que han salido fortalecidas.
Al principio de la pandemia, estuvo muy marcado que nuestro principal rol fuera muy consultivo. Tratar de estar ayudándonos entre todos a entender como teníamos que enfrentar la situación.
Por otro lado, hay que poner mucho foco en ayudar (a los clientes) a ejecutar bien las decisiones. Ser muy eficientes en la ejecución genera valor.
Lo que estamos trabajando a nivel regional es lograr consistencia en nuestra propuesta y acompañar en la transformación digital, con mucho foco en la ejecución. Que cada peso que invierten sea eficiente. Estamos con una mirada muy en lo estratégico y con los pies bien parados en la tierra.
¿Qué les dejó 2020 en materia del trabajo que desarrollan y su dinámica?
Tuvimos aprendizajes como compañía. Toda esa experiencia está capitalizada. Nos hemos acostumbrado a la dinámica de trabajo digital. Pero uno empieza a extrañar la parte humana, la oficina. Nos imaginamos volver a la nueva normalidad con un equilibrio. Habrá trabajo más flexible pero es importante tener oficina, donde la cultura se mantenga viva.
Hay una parte de la cultura que se construye en la interacción. Es un aspecto importante.
Una buena cultura genera compromiso, colaboración, que redunda en mayor capacidad para dar servicio.
Construímos una cultura de mucha colaboración. Es un capital interesante que, desde mi rol, quiero fortalecer.
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Cuando conoces a una persona el compromiso es diferente. Estamos un poco cansados de vivir a través de pantalla. La idea es lograr ese equilibrio de lo mejor de trabajar a distancia con la parte del contacto humano, que es muy importante.
¿Qué opina del rol que la publicidad en general viene jugando durante la pandemia?
La industria reaccionó bien frente a un bombazo como el covid. Los anunciantes valoraron mucho a las agencias en ese momento por tener alguien que los ayudara a qué decir y cómo en este contexto. En general, las marcas salieron a hablar en el tono que tenían que hablar. Se lo hizo bien.
Lo que está pasando ahora es que el covid ha dejado de ser el eje de la comunicación a nivel de marcas, porque ya convivimos con él.
Las marcas ya están en una mirada más transaccional para ver cómo hacen para moverse teniendo en cuenta el contexto y que el mensaje esté alineado con la realidad. Están en un modo más comercial. Hoy lo que está más en boca de todos es el tema de diversidad e inclusión.
La mirada de las compañías vuelve a estar más pendiente de los cambios sociales y de qué rol ocupan las marcas y la comunicación.
El covid es la base con la que vivimos. Las marcas están paradas en otro eje comunicacional donde tienen mucho para decir y tienen que ser muy estratégicas en cómo lo dicen.
Uno de los grandes desafíos en la era de las redes sociales es la necesidad de ser transparentes y creíbles. Uno perdona un error pero es más difícil cuando no se es creíble.
La comunicación tiene un rol muy importante y lo está haciendo bien. La esencia es entender al consumidor. Como grupo le ponemos mucho foco a entender los cambios sociales.