El gobierno “va a dejar” que el dólar se mantenga al alza siempre y cuando no amenace con disparar a la inflación cerca del 10%. Así lo señaló el economista Gabriel Oddone, socio de la consultora CPA Ferrere, en una conferencia que brindó ayer ante un auditorio de empresarios en el Club de Golf. Según las proyecciones del experto, el dólar cerrará el año cerca de $ 28, porque “mucho más” allá de esa marca se ve amenazado el “compromiso creíble” de una tasa de inflación de un solo dígito.
Más allá de que los precios hayan subido a una tasa de 8,2% en los últimos 12 meses, en su ponencia titulada Perspectivas económicas: cambios de contexto externo, inercia de la economía local y desafíos para el nuevo gobierno, Oddone sostuvo que la inflación subyacente ya se ubica en 9,3%. La conferencia fue parte del ciclo de desayunos para pymes organizado por el banco Itaú.
“Eso es lo que supuso que el Banco Central decidiera intervenir sorpresivamente”, con la eliminación de los encajes a los inversores del exterior que se colocan en instrumentos emitidos por la autoridad monetaria y con la venta de dólares a futuro. Al respecto, señaló: “(las medidas se tomaron) sorpresivamente para nosotros, los analistas, y creo yo que sorpresivamente para otros miembros del gobierno, que no esperaban una intervención tan agresiva del BCU”.
El conjunto de esas medidas mostró que el gobierno está cómodo con que la moneda estadounidense gane fuerza frente al peso, aunque no con la velocidad en que lo venía haciendo en los últimos meses, señaló el analista. Mientras que desde fines de noviembre el tipo de cambio subió 12,3%, desde mediados de abril, cuando el BCU tomó medidas, el dólar bajó 1,5% en el promedio diario de las operaciones interbancarias.
“Tenemos un problema de competitividad importante”, enfatizó Oddone. “Este es un problema que el gobierno tiene que enfrentar”. CPA Ferrere espera que la inflación se ubique en 8,8% al cierre del año. Sostuvo que si el dólar sube a “mucho más que $ 28 a finales de año, no vamos a poder tener una inflación por debajo de 10%”.
El frente fiscal
Entre los múltiples dilemas de la política económica, el gobierno “va a priorizar el déficit fiscal y es correcto”, señaló Oddone. Eso va a suponer “un año políticamente muy complejo”, debido a que a una negociación presupuestal con una necesaria “corrección fiscal” se suma una negociación salarial que “también va a ser complicada”. Sostuvo que las autoridades deben lidiar con las expectativas del sector privado, que sobreestiman el crecimiento. “El gran desafío que tiene el gobierno es comunicar bien que no tenemos un problema dramático, que no hay que asustarse”, pero al mismo tiempo, transmitir la necesidad de “moderación presupuestal” y de “negociación salarial con mucha moderación”, explicó.
Sostuvo que es complicado transmitir ese mensaje “porque en el mercado laboral hay sectores donde hay pleno empleo todavía y es muy difícil que un dirigente sindical entienda que tiene que ir por una moderación salarial”, aclaró.
Con relación al mercado laboral, el analista señaló que el dato de empleo debe seguirse de cerca en los próximos meses, ya que si la demanda de trabajo continúa en deterioro –como desde hace dos meses– puede repercutir negativamente en el consumo, principal motor del crecimiento económico.
La expectativa de expansión para la economía uruguaya de CPA Ferrere es de 2,5% para este año. Eso supone una desaceleración respecto a 2014 –cuando Uruguay creció a una tasa de 3,5%–, aunque todavía se encuentra por encima de la expansión de la región. “Sin embargo, este 2,5% encierra un truco”, afirmó Oddone. “Un punto porcentual de este crecimiento lo explica Montes del Plata, o sea que en realidad la economía sin el efecto Montes del Plata va a estar creciendo 1,5%”, explicó. La planta inició sus actividades hace 10 meses, con lo cual la mitad del año pasado el país produjo pulpa de celulosa solo a través de la planta de UPM.