Las Naciones Unidas, alegando temores por la seguridad de su personal después de haber sido el objetivo de dos ataques en Bagdad, anunció el jueves la retirada de 19 de sus 105 empleados internacionales en Irak y añadió que esta práctica continuaría.
Un portavoz de la ONU, Fred Eckhard, calificó la retirada de 19 empleados -trasladados hacia Amman, en Jordania- como "una reubicación temporal del personal internacional en Irak".
Las Naciones Unidas anunciaron la retirada después de que el secretario general del organismo, Kofi Annan, convocó a sus asesores a una reunión para evaluar la recomendación del personal de seguridad de la ONU de que todos sus empleados internacionales debían ser retirados de Irak.
Un segundo ataque suicida contra el complejo de la ONU en Bagdad mató el lunes a un policía iraquí e hirió a 19 personas, incluidos empleados del organismo internacional.
Antes del ataque del 19 de agosto, había unos 600 empleados internacionales trabajando en Irak, apoyados por alrededor de 4.000 trabajadores iraquíes.
"No van a abandonar a Irak. Habrá un plan para regresar lo más pronto posible", toda vez que la seguridad esté restablecida, según un funcionario. "Ya se están haciendo planes para el reingreso".
(Reuters)