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Oro uruguayo a Suiza: 30.000 onzas por US$ 38 millones

Con una producción anual de 30 mil onzas proveniente de minas subterráneas, una sola empresa se dedica a la explotación del mineral que se vende a Suiza

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25 de febrero de 2018 a las 05:00

La lista es grande. Hubo ingleses, españoles y franceses. Más cercano en el tiempo australianos, estadounidenses y canadienses. En distintos momentos y con suerte dispar, todos llegaron alguna vez atraídos por una poderosa seducción que con el pasar de los años sigue viva: el oro. El pequeño pueblo de Minas de Corrales en el departamento de Rivera sobresale hoy como el rincón del país que esconde ese preciado tesoro.

Orosur Mining, una empresa canadiense, es actualmente la única compañía dedicada al procesamiento y explotación de oro en Uruguay. El inicio de sus operaciones se remonta a 1997 cuando se empezó trabajo en canteras a cielo abierto. Año después, en 2012, se pasó también a trabajar bajo tierra en el mismo lugar donde antes estaba la mina conocida como Arenal.

Hoy la producción anual está en el orden de 30 mil onzas, lo que representa una facturación de unos US$ 38 millones. Como es característica en el área, bajo tierra también se encuentra más plata que oro. Eso da lugar a que lo que se comercializa en el exterior sea una aleación de oro y plata casi en partes iguales denominada doré.

Las barras van directamente a Suiza donde se venden a los precios fijados por el mercado internacional. En ese país se los procesa para separar el oro de la plata. También se realiza la certificación para que sea aceptado previo a su comercialización.

El oro que se extrae en Uruguay corresponde a rocas que están muy cerca del límite de lo explotable, con porcentajes normales de dos gramos por tonelada o hasta tres gramos por tonelada en casos excepcionales. Esa variable junto con el precio internacional del oro son los dos elementos que pesan a la hora de estudiar la viabilidad de los proyectos y por ende si se justifican o no una inversión millonaria para extraerlo.

Las cifras de exportación muestran que en 2017 se colocaron en Suiza 1,75 toneladas de oro uruguayo por US$ 43,7 millones, según datos de Uruguay XXI a los que accedió El Observador.

Esas cantidades están por debajo de años anteriores, cuando se alcanzaron volúmenes y montos muy superiores a los de ahora (ver gráficos).

Los vaivenes del negocio

A lo largo de los años, de toda la renta generada la empresa ha pagado a sus inversores y accionistas una proporción muy baja de esos dividendos. Su estrategia se ha concentrado en reinvertir en exploración con el objetivo de aumentar la vida de la mina. Esta es una denominación técnica dentro de la minería que se refleja a través de las reservas de mineral que se tienen definidas divididas entre la producción del año. Eso arroja la previsión del número de años de vida que se tienen por delante.

"Venimos de superar dos crisis del precio del oro seguidas (2013 y 2015) donde muchas empresas mineras no sobrevivieron. Nuestra estrategia en Uruguay pasa por reinvertir todo lo que se genera de vuelta en desarrollo y exploración para valorizar la operación en San Gregorio. No se ha repartido ningún dividendo a los accionistas desde 2007, cuando recibieron una cantidad mínima", dijo a El Observador el CEO de Orosur Mining, Ignacio Salazar. Se llevan invertidos más de US$ 20 millones en el desarrollo de la segunda mina subterránea, un proyecto iniciado en mayo de 2016.

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Incentivos del gobierno

En su último reporte trimestral publicado en enero, la empresa destacó el apoyo demostrado por el gobierno. En ese sentido, mencionan una segunda exención otorgada en pagos de regalías (equivalente al 3% de las ventas) –que está vigente desde abril de 2017 hasta marzo de este año– para algunos de los nuevos yacimientos subterráneos. La compañía pronostica que el monto total por ese concepto será de aproximadamente US$ 1 millón.

"Todo cuenta, y ayuda a seguir invirtiendo. Internacionalmente en los mercados es importante mostrar un gobierno que reacciona en momentos de crisis, transmite comprensión del problema y otorga confianza en el Uruguay, país prácticamente desconocido entre los inversores en minería. Mercados como los de Londres y Toronto han tenido muy malas experiencias en Latinoamérica y conviene mostrar que Uruguay no es lo mismo y que se puede invertir acá", resaltó Salazar.

Ya en 2015 la empresa había solicitado al Poder Ejecutivo la exoneración del pago de la parte estatal del canon de producción por el término de cinco años, a partir del semestre abril setiembre, cuyo pago debía realizarse en octubre de ese año.

Finalmente en diciembre de 2015 el gobierno otorgó la primera exoneración para el período entre abril de 2015 y marzo de 2016. El código de minería vigente establece un canon de 5% sobre las ventas realizadas: 3% va para el Estado y 2% para el propietario de los terrenos explotados (superficiario).

Consultado sobre el tema, el director nacional de Minería y Geología, Néstor Campal, explicó a El Observador que las exoneraciones abarcan a los proyectos que contemplan cambios en la metodología de explotación y que suponen inversiones mayores por ser bajo tierra. Esas exenciones están topeadas y no pueden superar lo abonado por la producción del período inmediato anterior.

"El Estado ayuda a la empresa a que se establezca durante cierto período. Conoce la dimensión del proyecto y los años que va a funcionar. Sabe que después se llega a reservas que antes no se llegaba y que no se podrían extraer con minería a cielo abierto", explicó.

La minería subterránea requiere una ley mayor (concentración por tonelada de roca) porque sus costos son más altos. También es más selectiva y permite dirigir la mina a las zonas más ricas.

"Es un juego económico bastante complejo y de una gran cantidad de inversión. Antes de abrir la mina hay que saber el contenido de oro que hay en la zona y cómo está repartido geométricamente, para que la mina sea efectiva y no termine sacando un producto que tiene una ley tan baja que no compensa los gastos", apuntó Campal.

Tercera mina subterránea

Orosur Mining gestiona actualmente un permiso para un nuevo proyecto subterráneo que sería el tercero de estas características, denominado Veta A ubicado a algo más de un kilometro de la planta principal.

Los trabajos iniciales indican que se trata de la fuente de mineral subterránea con mayor ley disponible en el complejo minero San Gregorio. Aquí ya se extraía a cielo abierto en 2008 con una ley promedio de 3,1 gramos de oro por tonelada.

Las reservas actuales en el lugar son de 9.440 onzas con una ley de 2,40 gramos por tonelada. La compañía apunta a un aumento significativo de las reservas, luego que una serie de perforaciones demostraron la continuidad y la extensión del cuerpo de mineral a más de 140 metros de las reservas definidas actuales.

En los mercados

Los precios del oro retrocedieron el viernes a US$ 1.329 la onza y se encaminaban a sufrir su mayor pérdida semanal en dos meses y medio, luego de una recuperación del dólar desde mínimos de tres años y de un nuevo incremento de los rendimientos de la deuda estadounidense.

Exploración y prospección

Hoy la empresa Orosur realiza tareas de prospección y exploración en más de 20 lugares, la mayoría en las inmediaciones de Minas de Corrales y lleva invertidos US$ 26 millones en estas tareas durante los últimos cinco años. También hay otras compañías diseminadas al sur del Río Negro, en los departamentos de San José, Flores, Florida y parte de Lavalleja con permisos activos de exploración. Esa es la etapa previa a solicitar un título minero de explotación, para lo que primero se debe demostrar que existen volúmenes interesantes. La actividad de Orosur genera unos 350 empleos directos y otros 200 de contratistas, por lo cual se abonan unos US$ 16 millones en salarios y cargas sociales.

"Estamos haciendo una apuesta muy fuerte por Uruguay. Los accionistas todavía no han recibido ningún retorno", afirmó el CEO de Orosur Mining, Ignacio Salazar.

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Más valor agregado en ágatas y amatistas

Piedras preciosas Artigas
En amatistas Uruguay es el segundo mayor productor del mundo.
En amatistas Uruguay es el segundo mayor productor del mundo.

Laproducción de piedras semipreciosas se concentra en Artigas y tiene esencialmente dos destinos. Una es la exportación en bruto (casi un 70%). Se instala en pallets y va en camiones hacia Brasil (amatista) o en contenedores por barco hacia China (ágata y amatista) o Estados Unidos (amatista).

Cuando se exporta con valor agregado (básicamente a Estados Unidos), la piedra se lleva a los talleres, donde el producto es sometido a diversos procesos, según su destino. En los últimos dos años el Consejo Sectorial de Piedras Semipreciosas ha desarrollado una serie de acciones que buscan aumentar el valor agregado y mejorar la inserción internacional de la producción local.

Un primer paso fue modificar la forma en que se calcula el canon que los productores pagan al Estado por la extracción de las piedras. Según Campal, había costumbre de declarar el precio de las piedras que se venden posteriormente a su tratamiento en un taller, cuando la minería lo que grava únicamente es la extracción. Ahora se declaran los precios a boca de cantera y no los de la piedra con valor agregado. "Eso significó una baja en el aporte de aquellos que declaraban incorrectamente", dijo Campal.

También se actualizó la manera de clasificar las amatistas para calcular la parte que le corresponde al Estado por la extracción. El factor que más juega en la variación de los precios es la profundidad del color. "Una piedra incolora prácticamente no tiene valor y una oscura tiene valor mayor", explicó el jerarca del MIEM.

Además, se trabaja con las escuelas de diseño de UTU y Udelar en el estudio de nuevos productos para ampliar la oferta uruguaya. La amatista tiene en muchos casos una calidad superior a la piedra brasileña y es muy demanda para joyería. La idea es que los mineros que concurren a distintas ferias internacionales puedan ofrecer mercaderías más apetecibles para los clientes europeos y estadounidenses.

Por la amatista que se va en bruto a Brasil se obtienen en promedio de US$ 4 o US$ 5 por kilo, pero si se la exporta con valor agregado hacia Estados Unidos se logran US$ 12 por kilo en promedio. Esos valores varían mucho en base a la calidad de la piedra. Un cliente fuerte para las ágatas en bruto es el mercado chino, donde se obtiene entre US$ 0,40 y US$ 50 por kilo, según la calidad.

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