10 de diciembre de 2012 18:02 hs

Después del 7D de la Ley de Medios vino el 9D de la fiesta popular y el 10D del aniversario, el del primer año del segundo período de Cristina Fernández de Kirchner al frente de Argentina.

La mandataria, quien en octubre de 2010 fue reelegida con 54 % de los votos y que se evitó una segunda vuelta, ahora cosecha una imagen “buena” o “muy buena” de 29,3%, según una reciente medición de Management & Fit. Esta imagen ha caído debido a los conflictos que enfrenta la líder.

“La madre de todas las batallas”, tal como la definió el oficialismo, es la pelea contra el multimedios Clarín, acusado de incumplir la Ley de Medios por tener más frecuencias de las permitidas. La semana pasada se vencía una medida cautelar al recurso planteado por ese medio y el gobierno creía que iba a poder empezar el proceso de desmembramiento del grupo, pero la Justicia anunció que extendería el plazo un año más, tal como estipula la ley que debía suceder.

Más noticias

El anuncio fue un baldazo de agua fría para los kirchneristas, y aunque en ese momento desde Brasil la presidenta solo dijo que era “más de lo mismo”, el domingo no evitó el tema y se refirió a los “fierros mediáticos” y a la independencia judicial.

En un acto de masas para celebrar los Derechos Humanos, declaró: “Exigimos a todos los poderes del Estado la misma conducta de decoro, independencia, respeto a la voluntad del Parlamento y la voluntad popular”, y luego mencionó que la gente quiere una Justicia que sirva al pueblo y que sea “menos corporativa”.

También rozando la independencia de poderes, Fernández clamó que si no se respetan las leyes emanadas del Congreso es difícil hablar de democracia. Y dijo no tener miedo a esperar el tiempo que la Justicia determine que sea necesario para que haya un fallo sobre la Ley de Medios: “¿Cómo no vamos a esperar nosotros unos días o unos meses si las Madres y Abuelas esperaron justicia por sus hijos durante 20 años?”, apuntó.

Casi al terminar su discurso, lanzó la frase que se convirtió en el titular de los principales diarios argentinos ayer. “Me permito agregar que cuando a algunos les fallan los fierros mediáticos intentan construir fierros judiciales”, dijo.

Juicio a jueces

Otro frente de la misma batalla es la posibilidad de juzgar a los magistrados que se han manifestado contra el gobierno en el caso. Algunos legisladores oficialistas, como el titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, Marcelo Fuentes, confirmaron ayer que “está tomada” la decisión de presentar un jury, una especie de juicio político que se hace a los magistrados por mal desempeño de su función. Según declaró Fuentes a Radio Rivadavia, se presentaría contra los jueces que “han actuado en funcionalidad del grupo económico”.

De todas maneras, no está claro qué pasará, porque el legislador Aníbal Fernández descartó también ayer que se evaluara esa medida. “No hay ningún proyecto que yo conozca. No integro las comisiones que participan en esos temas, pero no hay ningún proyecto para remover a los camaristas”, dijo a Telefé.

Pero la legal y mediática no es la única lucha que inició Fernández en su segundo período de gobierno, que en el año que ayer concluyó también aplicó restricciones cambiarias, expropió el 51% de las acciones de la española Repsol y se enfrentó de modo más directo con los acreedores de deuda argentina, los fondos buitre y el Reino Unido.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos