México volvió a retrasar la negociación sobre el ingreso de carne al mercado azteca al reafirmar su postura que exige la presencia en Uruguay de un veterinario mexicano cada tres plantas en un radio de 50 km, según informó a Observa el delegado de la Federación Rural en el Instituto Nacional de Carnes (INAC), Emilio Mangarelli. "Hay que ver qué está pasando, esto no avanza, es un parate en las negociaciones", agregó Mangarelli.
Por su parte, el presidente de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu), Jorge Barrios, marcó que las exigencias mexicanas implicarían la presencia de 12 veterinarios aztecas que cobrarían un sueldo de US$ 6 mil mensuales.
Tras la re apretura de los mercados cárnicos de EEUU y Canadá en 2003, Uruguay comenzó las negociaciones con México para lograr el ingreso de las carnes uruguayas en el mercado azteca. Las exigencias de las autoridades mexicanas chocan con las normas sanitarias que Uruguay utiliza -y son aceptadas por mercados tan exigentes como el estadounidense-, por lo que el mercado azteca continúa cerrado.