América Latina se embarcó en un período largo y doloroso de mayor austeridad, y los precios más bajos de las materias primas y el crecimiento económico a duras penas se recuperarán este año, mostró ayer un sondeo de Reuters.
La caída libre de los precios de las materias primas desde mediados de 2014 representó un golpe directo para América Latina. El mineral de hierro y el cobre son las principales exportaciones de Brasil y Chile, mientras que el petróleo, que tocó el mínimo en casi seis años el miércoles, explica más del 50% de las exportaciones colombianas.
Alerta roja en Venezuela
La situación es particularmente delicada en Venezuela. De acuerdo con Barclays, el miembro de la OPEP pierde US$ 700 millones en ingresos por cada dólar que cae el precio del crudo.
La escasez de productos básicos, desde leche hasta papel higiénico, empeoró, al tiempo que la inflación sigue muy alta. Los precios podrían subir hasta 115% en 2015, de acuerdo con el pronóstico más elevado en el sondeo.
“Años de políticas macroeconómicas inconsistentes están acercando a Venezuela al punto de quiebre”, escribieron en un informe los economistas de UBS, liderados por Rafael de la Fuente.
Prevén que el país devalúe su moneda y posiblemente venda activos para seguir a flote antes de las elecciones parlamentarias de 2015. El riesgo de contagio de una crisis venezolana a otras economías latinoamericanas es considerado bajo y en otras partes de la región nadie habla de algún posible colapso.
Sin embargo, el pobre panorama para el crecimiento –extremadamente flojo comparado con otros mercados emergentes– ha generado preocupaciones sobre la sustentabilidad de largo plazo de la deuda de países como Brasil.
La apuesta a la ortodoxia
El resultado ha sido un vuelco hacia la ortodoxia: en Brasil, la reelecta presidenta Dilma Rousseff eligió al banquero Joaquim Levy como ministro de Finanzas e insinuó posibles alzas impositivas y recortes presupuestarios. “Brasil tiene muy pocas opciones”, dijo Buscaglia. “Será muy difícil implementar un ajuste fiscal en un país que no está creciendo”.
En Argentina, todos los potenciales candidatos para las elecciones presidenciales de octubre son vistos como más amistosos hacia el mercado que la presidenta Cristina Fernández. Las finanzas mexicanas están mejor, lo que debería ayudar al país a aprovechar el crecimiento más veloz en EEUU para acelerarse y acercarse a su potencial, según los economistas.
Los riesgos principales yacen en el sector energético, donde las bajas de los precios del crudo podrían amenazar a las inversiones.
Los tipos de cambio más débiles también podrían apuntalar el crecimiento en otros países latinoamericanos al impulsar las exportaciones, notó Buscaglia. Pero la volatilidad cambiaria también podría alentar la inflación, que se ubica por encima de las metas de los bancos centrales.
Las tasas de interés podrían subir como resultado de ello y llegar incluso al 13% en Brasil. “El próximo par de años probablemente será un período de ajuste y rebalanceo para la economía brasileña”, escribió Mario Mesquita, economista jefe de Banco Brasil Plural. “El 2015-2016 probablemente se tratará más de limitar los riesgos a la baja que crear oportunidades alcistas espectaculares”, agregó.
Las monedas de la región se debilitarán este año
Un sondeo realizado por Reuters la semana pasada arrojaba que las monedas de mercados emergentes van a seguir bajo presión durante 2015, pero no se debilitarían tanto como el año pasado, ya que los precios de las materias primas y políticas monetarias menos flexibles en EEUU ya habrían sido asimiladas. Todas las monedas de los principales países emergentes, excepto el peso mexicano, caerían este año, según la mediana de los pronósticos de más de 80 analistas económicos y financieros.