Hubo varios métodos para jugar a bajo costo con la consola. Una de ellas era traer el aparato por intermedio de un familiar o amigo desde Estados Unidos donde se conseguía más barata que adquirirla original en Uruguay. El problema era cuando llegaba: sin juegos originales, parecía más un adorno que un centro de entretenimiento. “Había que desembolsar más de 100 dólares para acceder a videojuegos originales, impensado para la época”, recordó Dittrich.
Leonardo Carreño
A partir de allí germinó un negocio que se multiplicó con velocidad: “el destrabe”. ¿Para qué servía? Para acceder a juegos truchos. En los avisos clasificados había varios anuncios que ofrecían el servicio. Algunos sugerían hacerlo de manera “presencial”.
Facundo Dufau, de 33 años, testigo y protagonista de ese momento, contó que muchas consolas ya llegaban al puesto de venta destrabado. “La caja de PlayStation 2 venía sellada arriba, pero la consola venía abierta y destrabada”, recordó.
Dufau, que lleva más de 16 años en este negocio, aprendió a destrabarlo por sus propios medios. Silicona, cinta doble faz y algunos conocimientos para soldar piezas, cables y chips son las herramientas para lograr el resultado final.
“En PlayStation 1 se salteaba la protección del láser”, aseguró. En el PlayStation 2 se requerían conocimientos más sofisticados porque había que soldar más de 20 cables. “Era bastante más complicado”, comentó.
Siguiente paso: discos piratas
Una vez destrabada, había que ir a la feria o una de las tantas tiendas que se multiplicaban por entonces gracias a este mercado pirata. Allí vendían el juego que quisiera: Final Fantasy, Winning Eleven (a más de uno le producirá la nostalgia por haber jugado en la versión japonesa), Metal Gear, Gran Turismo, Tomb Raider entre otros.
La venta de videojuegos eran ganancias casi totales para los vendedores. Es que el costo era la reproductora de CD, los CD virgenes (costaban 10 pesos de la época) y, según el vendedor, la caja y la tapa de disco impresa. “Hubo empresas que hicieron cientos de miles de dólares”, comentó Dittrich.
“No se concebía la industria sin consolas destrabadas o juegos pirateados”, cuenta Elbio Maidana, un gamer uruguayo que aprendió a destrabar aparatos, pero nunca de manera comercial, sino para beneficiar a amigos que se lo habían comprado.
Como encargado de una tienda de Rocha, Dufau aseguró que se llegaron a vender 200 videojuegos en un día. “Hubo mucha ganancia sobre todo de los locales grandes. Pero después, muchas empresas que no supieron interpretar el cambio, murieron”, aseguró.
Dufau aseguró que en la tienda donde trabajaba a mediados de la década pasada había una máquina que tenía un lector de CD arriba y cuatro reproductoras que grababan y grababan. “Esto era una granja de discos todo el día, no paraba de funcionar. El tiempo de grabación no era tan rápido”, señaló. Grabar un disco demandaba una hora en ese entonces.
En esa tienda, había un catálogo donde el adolescente revisaba el videojuego que quería. Si no estaba disponible porque todavía no lo habían grabado, lo invitaban a retornar al día siguiente. 24 horas más tarde se lo llevaban en una bolsa de nylon.
En el local donde él trabajó no tuvieron problemas legales. “Hubo una persona en Rocha que sí tuvo problemas”, aseguró. Es que en un año pasó de ser un local chiquito a uno muy grande. “No tenía una máquina clonando, tenía 20”, comentó.
Consolas más vendidas
El éxito comenzó con el PlayStation 1, lanzado en el mundo en 1994. Pero el mayor furor lo produjo el PlayStation 2 (lanzado en 2000). Fue la gran transición en el mundo del entretenimiento en videojuegos porque se pasó de las dos dimensiones a las tres dimensiones.
Leonardo Carreño
Tal fue el éxito que, con esta versión, Sony ostenta el récord de más de 160 millones unidades comercializadas en todo el mundo. “Todo el mundo se juntaba con amigos para jugar al Winning Eleven en Uruguay. Cambió la forma en que consumimos videojuegos”, dijo Dittrich.
Esta consola también se hizo conocida y fue un nuevo rubro en el negocio de los cibercafé: ofrecían jugar una hora al PlayStation.
El PlayStation 3 le siguió en 2006, pero no tuvo tanto éxito en Uruguay, ya que costó mucho ser destrabada. El motivo, según Gabriel Dittrich, de la tienda Xvideojuegos, fue que el Xbox 360 de Microsoft sí podía ser destrabada. Según Dufau, el sistema de destrabe del PlayStation 3 empezó a perfeccionarse con el paso del tiempo y a ser menos agresivo gracias a la aplicación de un software. En su departamento la venta se hizo masiva hace dos años.
Dufau atribuyó el declive del PlayStation 3 al resurgimiento del videojuego en PC. Los gamers más fanáticos compraban tarjetas de videos de mayor calidad y anhelaban disfrutar de títulos más específicos para este formato.
Con el PlayStation 4, y la adquisición de videojuegos digitales, la piratería disminuyó, aunque los expertos advierten que los usuarios siguen buscando fórmulas para lograr el destrabe.
Denuncias, condena y contrabando
En esa época, hubo denuncias penales por lo que era la venta de juegos falsos y de joysticks tanto en PlayStation 1 como en PlayStation 2 (principalmente en esta consola), contó Cervieri. “Fue algo impresionante en ferias”, recordó.
Esto terminaba en pericias, en las que se comprobaba que el videojuego era falso, y finalizaba la distribución de la mercadería. Cervieri aseguró que hubo algunas condenas de prisión por la violación de la ley de marcas, aunque desconoce si los condenados cumplieron prisión efectiva.
Muchas de ellos se trajeron desde Paraguay. Algunos lograron entrar, otros fueron decomisados. Para dar dimensión del negocio millonario en diciembre de 2009, la Dirección Nacional de Aduanas incautó consolas (entre las que había PlayStation 2 y 3), joysticks y juegos por US$ 5 millones de la época. En 2013, se incautó joysticks valuados en 3,7 millones de pesos.
“Cuando el producto es más famoso, más se falsifica”, comentó Virginia Cervieri, abogada especialista en propiedad intelectual y piratería, que representó a Sony en estos temas.
Del que se encontró muchísimo en Uruguay fue del Play 3, recordó Cervieri. Y de lo que más se encuentra, y se sigue hallando, son de joysticks.
Un poco de historia
Nintendo es el culpable del éxito de PlayStation. La historia parece de ciencia ficción (o digna de un videojuego), pero es real. A fines de la década del 80, Nintendo acordó con Sony desarrollar una tecnología para incorporar juegos en CD además del cartucho tradicional a su tradicional consola.
Tenían una buena relación y tenían intenciones de lanzar un producto en conjunto. En la CES de 1991, la feria de tecnología más importante del mundo, Sony presentó el proyecto de incorporar los CD a la consola de videojuegos. La idea de que Supernintendo tuviera ambas posibilidades parecía real.
Según recoge una crónica de La Nación, con esta decisión Sony dejaba de ser solo un participante de la industria de hardware y comenzó a tener un rol más activo en el muno de los videojuegos. El director de Nintendo no le terminaba de convencer este acuerdo, deshizo la alianza y buscó un nuevo aliado. La historia después es conocida: Sony convirtió a PlayStation en la consola más vendida de la historia.
En un cuarto de siglo, la firma asiática logró vender 450 millones de consolas en el planeta. Sumado a la piratería se podría concluir que es el sistema de entretenimiento comercial más exitoso de la historia. Y en noviembre del 2020 sumará un nuevo capítulo con el PlayStation 5.