A Leonardo Rumbo le gusta trabajar en silencio y pasar desapercibido. “Ese es mi perfil, ese es mi estilo”, dice el gerente deportivo de River Plate, quien tiene 57 años de edad y desde sus 15 años tiene al Saroldi –donde recibió a El Observador– como su casa, en la que se desempeñó como futbolista, hincha, entrenador y en su actual cargo, al que llegó en 2004 bajo la presidencia de Juan José Tudurí.
Por buen Rumbo
El gerente deportivo, que es el cerebro del proyecto que permite a River Plate ser un modelo en el fútbol uruguayo, contó a El Observador los secretos del éxito