Preocupación por ola de violencia en fútbol brasileño
Futbolistas y técnicos brasileños temerosos por su seguridad pidieron a las autoridades medidas más estrictas para contener una reciente ola de violencia en las canchas de Brasil
Tres personas murieron el fin de semana en incidentes separados cuando grupos rivales se enfrentaron entre ellos y con la policía en menos de 24 horas, sembrando el miedo de que la violencia podría aumentar en los próximos días e incluso entrar al terreno de juego.
Los clubes pidieron a las autoridades que aumenten la vigilancia en los próximos partidos, y que castiguen con severidad a los responsables de las muertes.
Las preocupaciones comenzaron la semana pasada durante el desafío Santos-Corinthians, uno de 11 partidos que el Tribunal de Justicia Deportiva ordenó que se repitiera a raíz de un escándalo de arreglo de resultados.
"Esto no es una sorpresa", dijo el técnico del Sao Paulo, Paulo Autuori, atribuyendo el clima de inestabilidad a la decisión de anular los partidos. "Todos sabían que tendríamos problemas".
El segundo homicidio se produjo después del encuentro, en una pelea entre grupos rivales de fanáticos a las afueras del estadio Morumbi.