El anuncio estremeció a la industria automovilística de Estados Unidos, ya preocupada por la competencia extranjera y el incremento de los costos laborales.
"Simplemente no podemos darnos el lujo de seguir cargando con asuntos que hemos heredado y restricciones abrumadoras bajo los convenios laborales vigentes que perjudican nuestra capacidad para competir", añadió.
Delphi financiará sus operaciones con empréstitos por 4.500 millones de dólares y líneas de financiación adicionales en Asia, Europa y América.
El comunicado de Delphi señaló que no ha podido hacer "las modificaciones necesarias" de los contratos colectivos negociados con los sindicatos sin la ayuda de General Motors o de los tribunales federales.
Delphi, la mayor proveedora mundial de partes de automóviles, se separó de General Motors en 1990, pero casi la mitad de su negocio proviene de GM, que sigue siendo su cliente principal.
(EFE)