Recurso al Ejército para seguridad del mundial provoca polémica
La reivindicación del ministro del Interior alemán, el demócrata-cristiano Wolfgang Schauble, de que el ejército apoye a la policía en la seguridad del Mundial de fútbol 2006 provoca polémica en un país traumado por el nazismo y el ataque palestino en los
"No quiero tanques delante de los estadios", se justifica Schauble, quien solicitó que la "Bundeswehr" refuerce a la policía la vigilancia de los coliseos deportivos, aeropuertos, embajadas y los lugares de alojamiento y entrenamiento de los equipos participantes en la Copa del Mundo.
"Si el ejército es desplegado, Alemania recibirá a sus huéspedes como si se encontrara bajo una dictadura. El Mundial no es una catástrofe sino una fiesta. No vamos a organizar maniobras militares", han afirmado desde los social-demócratas (SPD), que integran la colición de gobierno hasta los "Verdes" (ecologistas), en la oposición.
Pero, de manera concomitante, el lanzamiento del film "Múnich" del director estadounidense Steven Spielberg, que trata sobre el ataque de un grupo palestino durante los JO de setiembre de 1972 en la capital bávara, con una dramática toma de rehenes que se saldó con la muerte de once atletas israelíes, un policía y cinco terroristas, ha sensibilizado a casi todo el mundo.
El propio Schauble, víctima en 1990 de un atentado perpetrado por un desequilibrado, que lo dejó paralítico, considera que un país que espera 3,2 millones de visitantes no puede permitirse el mínimo riesgo, siendo además blanco de un eventual atentado de grupos islamistas, aunque ninguna amenaza se haya confirmado hasta ahora al respecto.
Para ampliar sus competencias habría que modificar la Ley Fundamental (Constitución), para lo que sería necesario el apoyo del SPD, además del voto del Partido Liberal (FDP), en la oposición.
Finalmente, se prevé que la "Bundeswehr" actúe en caso de ataque terrorista por mar o por aire. Precisamente, la Corte constitucional debe discutir una nueva ley sobre seguridad aérea, que permitiría derribar un avión si éste tiene por objetivo un edificio o una central nuclear, por ejemplo.
"Si se produjese una situación catastrófica durante el Mundial, naturalmente la 'Bundeswehr' aportaría su ayuda", señaló para tranquilizar a su colega de gabinete.