En los países en desarrollo (Asia) e incluso en América Latina, las remesas de los emigrantes en el exterior es la principal fuente de financiación, por delante de la inversión exterior o la ayuda al desarrollo.
Pero la crisis global había reducido en los últimos años estos envíos. Sin embargo, vuelven a crecer un 3% en 2012 gracias, principalmente, a la estabilidad de la economía de EEUU. A su vez, las remesas desde Europa descienden.
La prosperidad económica de América Latina, la menor emigración y el retorno de parte de ellos hacen que crezcan menos, especialmente en algunos países. A pesar de todo, sigue siendo la principal fuente de entrada de capital en varios países, después de las exportaciones.
A nivel global, con un alza de 6%, la mayor parte del crecimiento se da en Asia.