El miedo de los astoristas ante el silencio del presidente José Mujica y las especulaciones que generaba la reunión del domingo entre el mandatario y su equipo económico alternativo ayer tomó forma. Ahora, la disputa no es solo por los cargos, las remociones o la forma en que se procesaron: la pelea entre astoristas y mujiquistas se trasladó al rumbo económico.
El vicepresidente Danilo Astori pidió el lunes en la reunión del consejo de ministros “no gastar ni un peso más” de los US$ 140 millones previstos. Sin embargo, el diseño de la ampliación presupuestal que prepara el equipo de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) no se fija tanto en los números sino, sobre todo, en cumplir con los planes sociales previstos en el programa de gobierno.
También ayer, en el astorismo se entendió que las declaraciones de Frugoni a Búsqueda responden a lo conversado el domingo en la chacra de Mujica en Rincón del Cerro, entre dirigentes de máxima confianza del mandatario, como el mismo Frugoni, el prosecretario Diego Cánepa y el asesor en temas económicos, Pedro Buonomo. Ese encuentro ofuscó a integrantes del Frente Líber Seregni (FLS), la coalición de grupos que responden a Astori, porque lo sintieron como una señal de inestabilidad al esquema económico que se mantiene desde 2005.
Uno de los astoristas consultados ayer por El Observador, confesó esperar que la OPP “meta mano” cuando reciba el proyecto del MEF antes de enviarlo al Parlamento.
Para el FLS, hablar de “capitán” o “comandante” al referirse a Mujica, como lo hizo Frugoni en Búsqueda, revela que la cúpula que opera en Torre Ejecutiva tiene incorporado en su concepción de gestión pública la lógica de bandos. Todas estas reacciones fueron transmitidas por dirigentes del astorismo a Lorenzo, el ministro de Economía, para intentar “abrirle los ojos” ante lo que podría llegar a partir de ahora, que Mujica y sus colaboradores coquetean con cambios en el rumbo económico. l Respaldo a Murro
El presidente Mujica confesó ayer que le sería “muy difícil” sacar a Ernesto Murro de la presidencia del Banco de Previsión Social (BPS), porque es “difícil” construir “un sólido equipo de largo plazo”.