Samuel Costa, con 27 años, es un gran apasionado de la educación rural y por potenciar la voz de sus alumnos fue el ganador del premio Reaching U 2021 al docente uruguayo. Es riverense y cuando se recibió de maestro, en 2016, apostó por la enseñanza en el medio rural cuando pudo optar por trabajar en un ámbito urbano. Entregó su número telefónico en varias instituciones para hacer suplencias y “por casualidad”, según definió, fue que se dio el gusto de entrar al mundo de la educación en la ruralidad.
Su primer trabajo fue en la escuela N° 69 de Chircas de Mazangano, ubicada en el límite entre Melo y Tacuarembó, a donde llegó para ser maestro y director. Por ser su primera experiencia estaba emocionado, pero se llevó algunas sorpresas: sabía que la escuela quedaba a 180 kilómetros de su casa, por lo que debería quedarse de lunes a viernes en la institución, también sabía que allí no había agua, por lo que para su primera semana cargó una mochila con varios tuppers con comida, un bidón con cinco litros de agua y emprendió el viaje.
Al principio dudó un poco si trabajar o no allí, en parte porque le habían dicho que la escuela quedaba a tres kilómetros de la ruta, cuando en realidad eran ocho. Pero se puso su oficio al hombro por sus primeros cuatro alumnos y durante dos años recorrió a pie esos ocho kilómetros hasta la carretera, cada lunes y viernes.
“Por más trabajo que pasé me acostumbré y me encariñé con los gurises. Pensé alguna vez en trabajar en escuelas rurales, pero no sabía que iba a elegir un cargo tan rápido, me recibí de maestro y el 2 de marzo tenía una escuela, cuatro niños y una dirección, fue una experiencia muy grande para recién empezar y lo supe llevar bien”, contó a El Observador.
La Escuela N° 29 de Lunarejo se ubica en Rivera, a 15 kilómetros de Tranqueras.
Viaja 85 kilómetros en ómnibus y 15 más en moto
En 2018, en la elección de horas, siguió con su apuesta por la educación rural, pero con el objetivo de poder estudiar algo más eligió un lugar más cerca de su casa. Fue así como se convirtió en el maestro y director de la escuela N° 29 de Lunarejo, donde además es el auxiliar de servicio y el cocinero. Para llegar viaja 85 kilómetros en ómnibus y termina el trayecto de 15 kilómetros en moto.
Los primeros años fueron difíciles, ya no eran cuatro, sino 10 niños, y no solo eran dos grados, eran todos y la escuela tenía varios problemas edilicios. Cuando llegó notó que los alumnos eran muy tímidos, por eso buscó potenciar su voz y darle a la escuela una identidad, y en esa búsqueda se formó “una química increíble” con los niños, dijo.
Ser maestro no fue siempre su primera opción, antes quería estudiar algo relacionado a la producción audiovisual, pero cuando comenzó a estudiar magisterio junto a su hermana nació la vocación.
En busca de que los niños se expresaran, en 2018 los impulsó a hacer un video para una feria que había en Rivera. En ese trabajo los pequeños presentaron la escuela y “la gente quedó encantada, felicitaban a los gurises y eso los motivó mucho, fue un suceso”.
Al volver a casa tras la feria no lo dudó mucho y creó un canal en YouTube donde compartió el material, “era como una mini televisión”. Desde ese día, en TeleLunarejo se comparten recetas, proyectos de ciencia y una serie actuada por los alumnos llamada Colegas in the school.
El objetivo de Samuel se cumplió: la comunicación de los niños es más fluida. “Los vi con confianza, con motivación y comunicación y llegamos a lo que se pretendía”, comentó. Antes, para él quedarse más de dos años en una misma comunidad educativa “era mucho”, pero la escuela del Lunarejo lo encantó y ya hace cuatro años que comparte allí las clases, los almuerzos y los recreos, hoy con ocho pequeños, que juegan a las bolitas, a la mancha y a vender a sus compañeros como si fueran vacas; “son niños comunes, son muy sanos”, resaltó.
Samuel Costa es maestro, director, auxiliar de servicio y cocinero en la Escuela N° 29.
Un estudio en el Lunarejo
Sin comentarle nada a los niños, Samuel se postuló con TeleLunarejo al premio Reaching U, que reconoce contribuciones extraordinarias a la educación. Cuando fue seleccionado entre los cinco finalistas les contó y la emoción fue enorme, aunque no se compara con la que sintieron cuando supieron que su maestro era el ganador. “Gritaron y festejaron, me felicitaban, pero yo les dije: ‘Yo solamente puse la piedrita, ustedes hicieron el resto’”, recordó.
Con el premio de US$ 5.000 se comprarán recursos para crear en la escuela un mini estudio de grabación, donde poder seguir desarrollando TeleLunarejo, y recursos para la institución. Para él, “es un premio a la educación rural, ganar con una escuela rural que tiene ocho niños y pocos recursos me parece fantástico”.
Que los niños puedan soñar
Samuel está convencido: todos los niños deben tener oportunidades para estudiar, “porque todo niño vale y mientras haya un niño en una escuela hay que darle de todo”. Para él es necesario invertir en la educación rural, que “a veces está mal valorada”, y los alumnos de escuelas rurales deberían acceder a los mismos recursos que los de escuelas urbanas, porque comparten los mismos derechos, por eso impulsa la educación en idiomas como inglés y francés, y de tecnologías.
“Mi propósito como docente es ver a los gurises crecer, quiero que tengan lo mejor, que puedan soñar; si quieren ser arquitectos, médicos, abogados, que tengan las herramientas”, resaltó.
Durante la premiación de Reachin U el jurado destacó la forma en que Samuel vincula su práctica docente con el contexto rural y las expectativas que pone en sus alumnos, así como el compromiso que tiene y el disfrute por enseñar que transmite. Los jurados coincidieron en que este maestro rural “tiene características muy inspiradoras y que son comunes a los docentes que sueñan y construyen mejores futuros para niños y niñas”.
Según destacaron, TeleLunarejo “transmite la honestidad de una persona comprometida con su trabajo, que le está ofreciendo a sus alumnos todos los futuros que ellos quieran soñarse, pero al mismo tiempo presentándoles oportunidades reales, porque no solo les brinda el sueño, sino que trabaja para que los consigan”.
En la premiación, que fue de forma virtual , el maestro resaltó las ganas que tiene de que sus alumnos se sientan libres de desarrollarse en el ámbito que deseen y dijo: “Yo hago 100 kilómetros porque de acá quiero un arquitecto, quiero un doctor, quiero un presidente de la República”.
Colegas in the school
En TeleLunarejo, el canal de YouTube educativo de la Escuela Nº 29 de Lunarejo, se puede ver la serie Colegas in the school que narra la historia de ocho niños que estudian en la misma escuela y comparten aventuras. En cuatro capítulos, actuados por los alumnos, se puede ver el camino que recorren hacia la escuela, la amistad que mantienen con los animales, el cuidado que tienen de ellos y de las plantas en el entorno rural de su centro educativo en Rivera.