22 de agosto 2013 - 16:30hs

Cuando se acercan las elecciones nacionales los políticos de menor peso empiezan a arrimarse a aquellos candidatos con mayores posibilidad de ganar y, en muchos casos, no se repara pasadas rencillas o en las diferencias que los separaban de quienes luego no dudaron en respaldar.

Esto sucede siempre cada cinco años pero, a veces, el doble discurso aparece como demasiado evidente. Este es el caso del acuerdo que el ex senador Wilson Sanabria concretó en los últimos días con el líder colorado Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay). Sanabria pertenecía a Batllistas de Ley –el sector que orienta el senador José Amorín- y las diferencias que lo separaban de Bordaberry no eran cosa chica.

Sanabria creía que Bordaberry era un hombre de dudosa fe democrática. El Observador informó sobre eso en su edición del 4 de noviembre de 2011 al reconstruir lo dicho por el exparlamentario en un encuentro con sus compañeros de entonces. Sanabria trató a Bordaberry de prepotente y luego agregó: “Nosotros mamamos de la buena leche de la democracia y de las instituciones. Los batllistas estuvimos en el plebiscito del 80, en las elecciones internas del 82, estuvimos en las elecciones internas del 84 y en todas las demás. Y seguramente vamos a estar en el 2014 para tratar de ganar”.

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Consultado por El Observador sobre sus dichos, Sanabria explicó que desde Vamos Uruguay “no se respeta al resto del partido cuando se exhibe un egocentrismo exacerbado y una aplicación prepotente de la mayoría”. “En la interna vamos a jugar el partido sin rodilleras, pero si tenemos que trancar fuerte vamos a hacerlo. Porque nos merecemos respeto. Hasta aquí llegamos”, advirtió.

A su vez, los liderados por Bordaberry tenían una fea opinión sobre Sanabria. “El concepto de partido antiguo que tiene Sanabria, es muy distinto al del partido moderno que pretende Pedro. La gente conoce ambas trayectorias y las puede comparar. Por algo nosotros somos el nuevo partido. El pasado es el pasado”, dijo entonces el actual presidente de la Cámara de Diputados, Germán Cardoso.

¿Qué fue lo que llevó a Sanabria -un hombre cercano al expresidente Julio Sanguinetti- a sumarse al sector liderado por el que hasta no hace mucho era un “prepotente”? ¿por qué Bordaberry aceptó sumar a sus filas a ese hombre que, además de cuestionarlo personalmente, pertenece a una visión “antigua” de la política?

Un artículo publicado hoy por Búsqueda da algunas pistas sobre ese imprevisto pacto. “Este acuerdo puede generar cambios en la interna del Partido Colorado. Sanabria es un hombre clave a la hora de conseguir recursos para una campaña que aparece como muy costosa. Pero este acuerdo puede llevar a que algunos dirigentes se vayan de Vamos Uruguay”, dice la nota.

Además, fuentes coloradas dijeron a El Observador que Wilson Sanabria ya se aseguró una suplencia en la lista al Senado, y su hijo Francisco una banca en diputado.

“Dejamos atrás discusiones y peleas”, comentó Bordaberry el miércoles pasado tras cenar en el campo de la familia Sanabria. La campaña electoral empezó a mostrar su peor cara.

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