Fue en el año 1953 que don Euclides Cortela inició el plantel Merino Australiano Puro de Origen de la cabaña Santa Catalina, tras adquirir planteles de reconocidos criadores de la raza como Campomar, Iguarán, Pereira Iraola y Aguerre y carneros de Carlos María Urioste.
Seis décadas después, la cabaña liderada por su hijo Douglas es una de las de mayor prestigio en la raza, cuenta con innumerables cocardas y un gran número de clientes en todo el país, que año tras año adquieren sus borregos.
El viernes pasado Douglas Cortela reunió a clientes, colegas y amigos de todas las regiones del país en su establecimiento, donde mostró su trabajo con la raza Merino Australiano, y los agasajó de la mejor manera. La jornada fue organizada en conjunto entre la cabaña, la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay y el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL).
La actividad convocó a unas 180 personas y entre los presentes estaban el ministro en ejercicio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Enzo Benech, y el presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Ruben Echeverría.
“Quiero devolverle al Merino algo de todo lo que me dio, pero todavía estoy en deuda. No me refiero a lo que me dio económicamente, sino a los amigos. Hoy recorro todo el país y la gente me trata de la mejor manera en todos lados y eso es algo que se lo debo a la raza”, dijo a El Observador Agropecuario.
Los primeros registros genéticos de la cabaña en los libros de la ARU datan de 1953 y la firma se inició en pedigrí en el año 1959. En la actualidad el establecimiento cuenta con 900 vientres puros de origen y 150 de pedigrí.
Cortela comentó que su principal objetivo es el comercial, tratando de ampliar la venta de reproductores, que es el principal rubro de ingreso del establecimiento. Explicó que la venta de lana no le genera grandes ingresos a la empresa, por el área del predio (la superficie total es de 400 hectáreas).
Señaló que el objetivo de afinar la lana ya se cumplió, “ahora prefiero un animal con mucha lana”, dijo. El micronaje promedio de la majada de Santa Catalina es de 18,4 micras.
“Sacamos 5,2 kilos de lana total por cabeza, ahora hay que trabajar en otros aspectos como mejorar el largo de mecha o la fertilidad”, comentó.
La jornada tuvo charlas a cargo de integrantes del SUL, sobre las características del establecimiento (ubicado en el paraje Las Flores, en el departamento de Colonia), la erradicación del pietín y los datos de EPD de los reproductores.
Luego, en los bretes, los visitantes pudieron observar las corderas; corderos cruza terminada con Hampshire Down para invernar en las áreas agrícolas; corderitos y unas ovejas de 2003, sin dientes, con unos vellones espectaculares y con mucha lana, que se esquilarán y luego se embarcarán. Después se mostraron 20 ovejas planteleras, de elite, y otras 600 ovejas.
Los comentarios de los presentes fueron extraordinarios y confirmaron que el trabajo de Santa Catalina está en el camino correcto, para seguir cosechando cocardas, muy buena lana y mejores reproductores, pero sobre todo muchos amigos en todo el país.