Corría el año 1925. La esquina entre la antigua calle Municipio –hoy Martín C. Martínez– y Gral. Pagola, en la capital uruguaya, era testigo de la inauguración de una pequeña fiambrería familiar, que producía su propia mercadería. Su propietario era Juan Sarubbi Labanca. El éxito de este emprendimiento familiar hizo que sus hijos, nietos y bisnietos continuaran con el negocio familiar.
Sarubbi inaugura primera planta de chacinados de exportación
Celebró sus 90 años con la apertura de la planta más moderna de la región y el lanzamiento de una nueva línea con recetas italiana