Reflexiones liberales > REFLEXIONES LIBERALES / R.PEIRANO

Señor de sus silencios

¿Nadie se hace cargo en este país de las palabras que pronuncia? ¿Las autoridades dicen algo y luego si no cumplen, no pasa nada?

Tiempo de lectura: -'

11 de marzo de 2018 a las 05:00

Decía Aristóteles que uno es "señor de sus silencios y esclavo de sus palabras". Valoraba así el gran filósofo griego, y uno de los más grandes de la historia de la humanidad, la importancia de guardar silencio en lugar de hablar, a veces locuazmente y otras sin conocimiento real de las cosas. Del silencio, uno es señor y puede manejarlo a su gusto. De las palabras pronunciadas, uno es esclavo; ya no puede dar marcha atrás, salvo para rectificar o pedir disculpas.

El tornado que azotó impiadosamente la ciudad de Dolores en la tarde del viernes 15 de abril de 2016, hace ya casi dos años, es un episodio aún muy fresco en la memoria del pueblo uruguayo y más especialmente en la de los atribulados habitantes de esa pujante ciudad, que vieron cómo en apenas 30 minutos buena parte quedaba reducida a polvo y escombros. Fue literalmente "lo que el viento se llevó".

La reacción de todo el país fue inmediata para hacer llegar la más elemental ayuda material a Dolores y apoyar su reconstrucción. Y lo no reconstruible, construirlo de nuevo. El presidente Vázquez se hizo presente en la devastada ciudad en la mañana del domingo 17 de abril. Allí hizo lo que todo gobernante debe hacer: estar junto a los que sufren una coyuntura muy adversa, confortar, dar palabras de aliento y ofrecer el apoyo del gobierno para lo que fuera necesario. Vázquez lanzó allí su célebre frase. "Vamos a reconstruir juntos Dolores". Una palabra de aliento para emprender la tarea de reconstrucción ante una población que aún estaba en estado de shock.

Las ayudas llegaron y se distribuyeron con mayor o menor eficacia. Y también llegó apoyo gubernamental y privado para la reconstrucción. Tanto fue así que 11 meses después de la tragedia, el presidente Vázquez se presentó sin anuncio previo para ver cómo estaba la ciudad. Hizo una buena recorrida y señaló: "Dijimos que íbamos a reconstruir Dolores y Dolores se reconstruyó". Y como aún había obras en construcción, Vázquez prometió que estarían prontas para el 15 de abril, cuando se cumpliera el año del tornado. Incluso dijo que la ciudad había quedado "mejor de lo que estaba antes del tornado".

Con todo, vecinos del lugar, al tiempo que le agradecieron al presidente las obras realizadas, le pidieron por los centros educativos que hasta ese entonces no habían sido reconstruidos.

Pasó el primer aniversario y los liceos seguían sin reconstruirse. Luego, a mediados de 2017, fue de visita el presidente de la ANEP, Wilson Netto, quien comunicó a los doloreños que las obras del liceo 1 se harían en 2017 para quedar inaugurado en 2018, y que las obras del liceo 2 se iniciarían en 2018. Sin embargo, hasta el pasado 8 de febrero no se había movido ninguna piedra en los edificios destruidos.

El pasado 6 de marzo hubo una manifestación de doloreños tanto en Dolores como en Montevideo. Y en ambos lugares se leyó una proclama bajo el lema "No esperamos más". Nelson Filosi, exalumno de la generación 61, dijo en la proclama: "Los edificios destruidos (de los liceos) se convirtieron en testigos inquietantes de lo que pasó", y agregó que "mientras que los liceos estén así, no podemos empezar a construir el futuro". Y buena razón tiene por el peso de la educación.

Ahora en marzo parece que algunas cosas se empiezan a mover y vuelven a aparecer fechas de comienzo de construcción un poco más creíbles. Aunque en 2018 no habrá liceos reconstruidos en Dolores y con suerte estarán para el año lectivo de 2019. Mientras tanto, 1.700 alumnos continúan por tercer año las clases en edificios de emergencia, no aptos para alojar clases de 35 alumnos.

Se van a cumplir dos años del tornado, y de los liceos hay muy pocas noticias de reconstrucción y nulas perspectivas de que funcionen este año. Pero, ¿cómo es posible que ocurra esto si en marzo de 2017 el presidente Vázquez dijo que Dolores estaba reconstruida? ¿Es que nadie le informó la situación de los liceos? ¿Es que los liceos no son parte de Dolores? ¿Y no son parte importante de la vida ciudadana y del estudio de esos jóvenes?

Aun más, ¿en qué quedaron las palabras del presidente del Codicen acerca de que el liceo 1 estaría pronto para el año 2018? ¿Es que nadie se hace cargo en este país de las palabras que pronuncia? ¿Es que las autoridades de cualquier nivel pueden decir una cosa y si luego no se cumple, no pasa nada? ¿No es necesario, acaso, pedir disculpas? ¿No es necesario explicar por qué no se pudo cumplir lo que se había prometido?

Los doloreños necesitan menos promesas y más realidades. Pero sobre todo, necesitan que les digan la verdad. La verdad es lo único que permite construir civilización y convivencia. No la escatimemos nunca, aunque implique reconocer errores. Y recordemos que siempre es mejor ser señor de nuestros silencios que esclavos de nuestras palabras.
REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...