En las últimas horas, el dirigente israelí tuvo que ser sometido a una pequeña operación para cambiar por razones técnicas el tubo respiratorio que se había usado el domingo al practicársele una traqueotomía.
Citando fuentes del ministerio de Bienestar social, el diario Yediot Aharonot, publicó el miércoles que los dos hijos de Sharon presentaron una demanda en el tribunal de Jerusalén para Asuntos Sociales para obtener este derecho.
Hasta el momento, la familia era consultada cada vez que había una operación o prueba importante, pero la decisión, en última instancia, dependía en gran parte de los médicos.
Desde el día 4 de enero, Sharon ha sufrido tres operaciones a vida o muerte.
Con el paso del tiempo, el espacio que el estado de salud de Sharon ocupa en la prensa disminuye.
Los médicos ya no responden a las llamadas de la prensa y los israelíes parecen resignados a que Sharon no volverá.
Este miércoles, el jefe de gobierno en funciones, Ehud Olmert, protagonizó una reorganización del gobierno israelí, que estaba bajo mínimos, con sólo siete ministros, tras la dimisión de cuatro pertenecientes del Likud (derecha) la semana pasada.
Entre los recién llegados cuatro nuevos ministros hay una mujer, Tzipi Livni, que ya era titular de Justicia y será la responsable de Relaciones Exteriores.
Mientras tanto, en Gaza y Cisjordania también se preparan las segundas elecciones legislativas de la historia de la Autoridad Palestina.
"Queremos elecciones democráticas. Me siento optimista y creo que estamos haciendo todo lo posible para que sean libres, honestas y transparentes", aseguró Abas.
La posible entrada de Hamas en el Parlamento provoca los miedos de la Autoridad Palestina, de Israel y de la comunidad internacional.
(AFP)