En el extremo sur de China hay una realidad que de alguna manera simboliza el momento que está viviendo el gigante asiático desde que comenzaron las reformas políticas a fines de la década de 1978. Se trata de Shenzhen, una ciudad de 10,47 millones de habitantes, que en apenas 20 años pasó de ser un pueblo de pescadores a convertirse en símbolo del desarrollo económico.
Shenzhen simboliza el desarrollo chino
La ciudad, ubicada en la provincia de Guangdong-Cantón, era un pueblito de pescadores y en las últimas dos décadas se convirtió en centro económico, industrial y financiero del gigante asiático