La necesidad de construir una coalición que supere al Frente Amplio viene siendo repetida como un mantra por los tres principales precandidatos del Partido Colorado.
Julio María Sanguinetti no había terminado de calzarse las botas para volver a bajar a la arena política pero ya destacaba su experiencia para negociar con los blancos, mientras que Ernesto Talvi decía que Ciudadanos había nacido para “promover los cambios”, que las bases para el diálogo eran los “partidos establecidos”, al tiempo que José Amorín Batlle señalaba que integraría un gobierno desde el lugar que le pidiera su partido aunque los acuerdos debían hacerse recién “después de octubre”.
Pero más allá de la declaración de intenciones, que fueron bien recibidas por los blancos, en estos meses los precandidatos se centraron en la competencia interna sin hacer mención al tema. Hasta que Talvi anunció primero en una entrevista en Así nos va de Radio Carve y luego en el Congreso de la Federación Rural que estaba creando “en silencio” una “relación de confianza” con Lacalle Pou y Larrañaga, pero también con Pablo Mieres, aunque el líder del Partido Independiente no quiere hablar de acuerdos aunque tienen algunas coincidencias, principalmente en educación.
Consultado por El Observador, Talvi dijo que si bien no ha tenido “reuniones formales”, mantiene un diálogo “frecuente e informal” con los líderes blancos. “No es algo visible, pero el objetivo es construir un vínculo personal que vaya abonando el camino”, señaló y planteó que –por ejemplo– con Lacalle Pou se llaman por teléfono o dialogan por WhatsApp.
El precandidato de Ciudadanos considera que su sector se encuentra en una “posición privilegiada” porque se ubica en el “centro” político. “Cuando las encuestadoras le preguntan a los votantes nuestros su autodefinición ideológica, la enorme mayoría dice ser de centro. Me encanta esa ubicación y me siento muy cómodo porque creo que es donde realmente estamos”, dijo.
Leonardo Carreño
Tras la confirmación de Sanguinetti de que iba a ser precandidato, los líderes tuvieron una serie de choques, aunque luego decidieron calmar las aguas y encarar una campaña de “guante blanco”. Por eso, Talvi se mide mucho al señalar los motivos por los que él está en una mejor posición para consolidar los acuerdos con los otros partidos y evita criticar a sus contrincantes aunque enuncia diferencias con ellos. “Cuando imagino esa mesa veo una nueva generación de líderes con afinidad generacional. Todos vamos a estar por primera vez conduciendo los destinos del país”.
A diferencia de Amorín, cree que los acuerdos se deben realizar “después de junio” y “antes de octubre” en cuatro ejes que considera claves: “transformación productiva, reforma educativa, reorganización de la seguridad y fractura social”.
En estos temas, los programas de blancos y colorados presentan similitudes, ya que ambos proponen no renovar vacantes de los funcionarios públicos que se jubilen o fallezcan, reducir el déficit fiscal a través de una regla y mejoras en la ejecución del gasto público y cambios en el accionar del Ministerio del Interior y en las cárceles.
El precandidato presentará este lunes sus propuestas sobre seguridad entre las que plantea que las comisarías vuelvan a ser el principal punto de referencia de seguridad pública en los barrios y trabajar en la “represión inteligente” para atacar los problemas del delito que ya están instalados.
La “gobernabilidad” al Frente Amplio y la “batalla cultural”
Pese a que su objetivo es construir la coalición opositora, Talvi está dispuesto a darle “gobernabilidad” al Frente Amplio si la coalición de izquierda mantiene el poder sin mayorías parlamentarias. “Daremos gobernabilidad a cambio de sensatez. Si el FA gana va a tener que hacer acuerdos y nosotros estamos dispuestos”, dijo recientemente en una entrevista con VTV Noticias.
El líder de Ciudadanos dijo que para que esto ocurra el oficialismo debe asegurarle que cumplirá con las “cuatro transformaciones que el país necesita” y que con Daniel Martínez “sería más fácil llegar a un entendimiento” que con Carolina Cosse.
Carlos Lebrato/Frente Amplio
“Con Cosse tenemos un pequeño problema, ella cree que Venezuela y Cuba son democracias pintorescas, originales. Partimos de concepciones muy distintas, ni siquiera de la misma base liberal y republicana de la que creo que Martínez comparte”, señaló.
Talvi también criticó que el oficialismo se haya apoderado de la “agenda progresista” y dijo que estaba dispuesto a dar la “batalla cultural” para “recuperar ciertas banderas que no son monopolio de la izquierda” sino que “fueron siempre del batllismo y del liberalismo progresista”.
La semana pasada en la presentación de sus propuestas sobre cultura, género, discapacidad y sociedad civil mostró coincidencias con las políticas ejecutadas por el oficialismo.