Sobre el mediodía de ayer una decena de personas hacían cola en una vidriería de la ciudad de Progreso. Es que esa localidad canaria fue el epicentro de la tormenta ocurrida el jueves por la noche en la zona sur del país. Cayeron piedras del tamaño “de un huevo” y más grandes que un puño, dijeron algunos vecinos a El Observador. Además de la pérdida de cosechas, hubo muchos vidrios rotos, tanto de autos como de casas y comercios. Uno de los edificios más afectados fue la Escuela 204, donde todos los cristales resultaron destruidos.
Temporal destruyó cosecha de frutas y eso afectará los precios
El granizo afectó sobre todo a las uvas, peras, duraznos, manzanas y ciruelas de las granjas del sur