El nombre del cañonero aparece en casi todos los periódicos, programadas deportivos radiales y de televisión. Y gracias a su fama, se pueden ver banderas argentinas en los estadios brasileños, y muchos aficionados visten la camiseta de su antiguo club: Boca Juniors.
"Era imposible imaginar hace un par de meses que un aficionado del Corinthians vestiría una camiseta de Boca Juniors", dijo Lula esta semana. "Pero lo que parecía imposible, ahora es algo normal. Los jugadores brasileños están viendo a los jugadores argentinos como hermanos".
El argentino es uno de los favoritos para ser coronado como jugador del año de la liga brasileña.
Encaminado por Tevez, Corinthians está a las puertas de su cuarto campeonato, y primero desde 1999. El club puede ganar el título el domingo en la última fecha de la temporada incluso si pierde contra Goias.
Tevez, cuyo ídolo es Ronaldo, causó furor en Brasil cuando fue adquirido en diciembre del Boca Juniors por más de 20 millones de dólares, la transacción de mayor cuantía en la historia del fútbol brasileño.
Las dudas aumentaron después de un lento arranque de temporada, y llegaron a un grito ensordecedor cuando Tevez se vio involucrado en varias discusiones con sus compañeros, incluyendo una pelea durante una práctica en abril.
"No sé si Tevez tendría un lugar en la selección brasileña, pero es un jugador fantástico... y probablemente tendrá su lugar en la selección argentina", comentó el técnico de la escuadra brasileña Carlos Alberto Parreira.
(AP)