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Tipo de cambio es "crítico" y requiere un ajuste, alertó Munyo

El economista explicó que la baja rentabilidad perjudica al empleo

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06 de septiembre de 2017 a las 05:00

El economista Ignacio Munyo advirtió que el atraso cambiario que vive Uruguay "es crítico" y constituye "uno de los principales desafíos del país". Pese a presentar una larga serie de signos favorables –como la fuerte liquidez, la desdolarización de la deuda pública, la solvencia del sistema bancario, y una inflación controlada– Uruguay está más caro de lo que indican los fundamentos económicos del país y eso repercute en la competitividad frente a otros mercados.

Según el economista, el desalineamiento del tipo de cambio respecto a lo que debería ser es de 15%, diez puntos porcentuales por encima de la estimación del gobierno. Los cálculos toman en cuenta la productividad relativa del sector transable, el ingreso del sector privado y el gasto público para determinar cuán caro debería ser el país. Esa diferencia de 15% tiene varias consecuencias, pero fundamentalmente implica una pérdida de rentabilidad que, entre otras cosas, se traduce en pérdida de empleos.

"Con una rentabilidad 15% menor –aseguró– los empresarios tratan de minimizar las contrataciones", dijo Munyo este martes en una conferencia organizada por el IEEM y El Observador y presentada por Mazars. Ante esa situación, "Uruguay debería procesar un ajuste del tipo de cambio para volverse competitivo" aunque abaratar al país en la situación actual "es un proceso lento y complicado", dado que no alcanza con las intervenciones del Banco Central. "El BCU no puede (intervenir) en la magnitud necesaria para llevar el tipo de cambio para arriba", aseguró.

Según Munyo, las soluciones pasan por "reducir las barreras a la productividad" y para ello, identificó tres claves: mejor calidad de mano de obra, mayor apertura comercial, y una revisión de la regulación laboral. Sobre la calidad de la mano de obra, Munyo dijo que es necesaria una reforma de la enseñanza y puso como ejemplo que solo el 1,7% de los alumnos obtienen niveles de excelencia.

En cuanto a la apertura comercial, explicó que 80% de los países que mejoraron sus niveles de desarrollo humano lo hicieron abriendo sus economías al mundo. Por último, Munyo dijo que es necesario "revisar" la regulación laboral, retocando "temas puntuales" como la definición de los cargos y el horario de trabajo. "No estoy hablando de la reforma de Brasil", precisó.

Empleo y gasto público

El deterioro del mercado de trabajo y la pérdida de puestos de trabajo pese al crecimiento económico preocupa tanto a los agentes privados como al gobierno.

Munyo indicó que desde 2010 no se genera empleo privado y que si bien "eso en principio estuvo compensado por el sector público", en los últimos años "ha dejado de compensar". Los 40 mil puestos de trabajo que se perdieron "se explican en parte por esto", dijo.

Para el economista, uno de los factores que contribuye al encarecimiento del país es el crecimiento del gasto público. Para analizar el comportamiento de ese indicador desde 2006 a la fecha, Munyo sugirió separar dos períodos.

El primero va desde marzo 2006 hasta marzo de 2012. En ese lapso, el gasto público creció en la misma medida que los ingresos fiscales. En el segundo período, desde marzo de 2012 hasta la asunción del actual gobierno, el gasto público siguió creciendo de la misma magnitud, pero los ingresos fiscales aumentaron a una tasa menor, de la mano de una economía que perdió el vigor de años anteriores. Mientras que el sector privado comenzó a aplicar un "frenazo", el Estado "apretó el acelerador".

De esta forma, mientras que el PIB creció 60% entre 2006 a la fecha, el gasto público lo hizo en 90%. "A partir de 2012 el gasto público no se enteró del enlentecimiento de los ingresos fiscales", dijo Munyo. Ese crecimiento del gasto público "hizo que no cayera el PIB en 2014, 2015 y 2016", porque "el aumento del gasto significó más sueldos, más consumo y más actividad", explicó, aunque alertó que "eso en algún momento se termina".

Una interpelación improvisada

Una vez culminada su exposición, Munyo abrió al público un espacio para preguntas y comentarios. El primero en hablar fue el exsenador de Asamblea Uruguay (FA) Carlos Baráibar, quien se encontraba entre el auditorio y felicitó la presentación del economista por "fundada y profunda". Baráibar anunció que dejaría una copia del informe económico del Poder Ejecutivo, incluido en la Rendición de Cuentas. Aprovechando la presencia de alguien cercano a Astori, algunos oyentes levantaron sus manos e hicieron sus descargos contra el gobierno. Un hombre se quejó de que el ajuste "lo hace siempre" el sector privado. "Tráigame una Rendición de Cuentas que diga: no vamos a gastar más que el año pasado", le dijo a Baráibar, ganándose el aplauso de varios presentes. El final de la conferencia se asemejó más a una interpelación parlamentaria que a una ronda de preguntas. "Estoy acostumbrado", confesó Baráibar al salir de la sala.


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