Fútbol > Peñarol

Trindade, en carrera para ser el tapado de 2019

La primera incorporación aurinegra la esperaban pocos y llegó en silencio, así como Arévalo Ríos, Martinuccio, Toro Fernández y Hernández, futbolistas que terminaron siendo figuras

Tiempo de lectura: -'

26 de diciembre de 2018 a las 05:00

Peñarol abrió un nuevo período de pases con el objetivo de contratar poco pero funcional, siempre dependiendo de cuántos jugadores pasen por la puerta de salida. La primera llegada fue la de Jesús Trindade, un lateral izquierdo sin un currículo que ilusione en la previa a los hinchas mirasoles pero con un rendimiento en la última temporada, defendiendo a Racing, que le llenó el ojo al gerente deportivo aurinegro Carlos Sánchez y al entrenador Diego López.

Los dirigentes aseguran que tendrán que apuntar muy bien a la hora de incorporar a causa de la economía del club y de la política de no tapar juveniles con futbolistas que arriben solamente para rellenar el plantel.

En los últimos 15 años pasaron más de un centenar de jugadores por Peñarol y no todos rayaron a la misma altura. Algunos llegaron en silencio y terminaron siendo figuras. Como el caso de Egidio Arévalo Ríos en sus dos etapas, en 2005 y en 2010.

El “Cacha” se puso la casaca aurinegra luego de tener un rendimiento destacado en Bella Vista, pero pocos imaginaron en ese momento lo que iba a generar.

De a poco se comenzó a transformar en referente de la mitad de la cancha, con goles clásicos y un estilo de juego que enamoró a los hinchas carboneros. En su primera etapa disputó más de 30 encuentros y convirtió seis goles, hasta que le llegó el momento de emigrar. Pasó por Monterrey, defendió a Danubio durante seis meses y jugó en San Luis de México, donde fue postergado hasta que terminó jugando fútbol cinco para mantenerse en actividad debido a que no tenía lugar en el plantel. Fue entonces, cuando en 2010 regresó como un gran tapado, pese a su experiencia -porque estaba devaluado futbolísticamente y sin rodaje- para ser figura y campeón con Peñarol, y volver a la selección.

Un verdadero “tapado”

En agosto de 2009 Juan Pedro Damiani realizó una negociación con un representante argentino y compró la ficha de un futbolista que que militaba en Nueva Chicago por US$ 200.000.

Aquel atacante era Alejandro Martinuccio, quien arribó al conjunto mirasol siendo un perfecto ignoto y luego de un semestre de adaptación en donde no le rodó todo como esperaba, se transformó en un puntal del equipo de Diego Aguirre con actuaciones que valieron un campeonato. Su curso continuó en los aurinegros y nuevamente con la Fiera como entrenador el “Negro” fue un baluarte en la Copa Libertadores 2011, en donde los carboneros llegaron a la final, que perdieron ante Santos.

La vidriera mirasol le dio la posibilidad al argentino de emigrar, primero a Fluminense y luego a Villarreal, y desde ese entonces sus recuerdos llevaron a Damiani a intentar traer durante varios períodos de pases al “nuevo Martinuccio”, pero no lo logró.

Desde Arsenal de Sarandí llegó Jonathan López, un puntero rápido con buena proyección, pero no calzó y una fuerte pubalgia lo alejó. Luego pasó sin mucho éxito por Atlético Rafaela, Defensa y Justicia, Patronato, All Boys, Atlanta y Ben Hur.

En 2012 fue el turno de Nicolás Ramírez, otro argentino con buena técnica pero sin tanta velocidad como los anteriores. Jugó un solo partido en Primera pero sus rendimientos no llegaron a impresionar ni en la Tercera División.

El caso de Mauro Fernández fue diferente pero tampoco pudo brillar. El “Rayo” se destacaba por su alta velocidad, la cual pudo aprovechar durante 26 partidos en Peñarol. En su palmarés quedó grabado el Campeonato Uruguayo 2012/2013 que consiguió con Jorge Da Silva como entrenador, para después defender a Emelec, Universidad de San Martín, Guillermo Brown y FC Juárez.

Algo parecido le sucedió a Carlos Martín Luque. Otro rápido puntero con un excelente pasaje por las selecciones juveniles de argentina pero sin mucha suerte en Primera.  A Peñarol llegó a préstamo desde Internacional de Porto Alegro, equipo que lo continuó cediendo hasta la actualidad.

El buen ojo de Aguirre

En 2011 regresó la Fiera a los aurinegros y la apuesta de la dirigencia fue grande. En enero arreglaron varios jugadores con recorrido mundial, entre los que se encontraba Luis Aguiar.

El Canario realizó una carrera en silencio en el fútbol portugués, en donde disputó una gran cantidad de partidos hasta que decidió regresar con 25 años a jugar por el título. Se transformó en referente de Peñarol y cumplió tres etapas con el equipo, cuando en la previa nadie daba tanto por aquel buen futbolista que había surgido de Liverpool. Con los aurinegros logró el Campeonato Uruguayo.

Los de hoy

El bicampeonato conseguido por los mirasoles le da brillo propio al plantel actual, pero no todos terminaron con la misma nota su curso y dentro del heterogéneo grupo que armaron los entrenadores junto al Tío Sánchez, dos jugadores estamparon su firma en el Palacio Cr. Gastón Guelfi, sin antes haber pasado por un equipo grande.

Lucas Hernández ya resaltaba en Cerro cuando los carboneros lo fueron a buscar, pero en su primera temporada con la camiseta mirasol pudo demostrar que el carril izquierdo del Campeón del Siglo le quedaba pintado. Actualmente es uno de los frecuentes en las oncenas titulares y tiene abierta la puerta de salida hacia el exterior. Por esa razón Peñarol fue a buscar a Jesús Trindade para reforzar esa zona en 2019.

Lo mismo sucedió con Gabriel Fernández, quien llegó a Peñarol en enero de 2018 y luego de un semestre de adaptación, se puso las pilchas de goleador y llevó al club a levantar la copa del Campeonato Uruguayo. Su continuidad en la institución es muy difícil, ya que lo quieren desde México, Brasil y Europa.

La camiseta de Peñarol tiene un peso extra, como la de todos los equipos grandes, y no es para cualquiera, por lo que la dirigencia actual intenta poner bien el ojo para no errar los pocos intentos de encontrar el tapado que tiene en el este nuevo período de pases.

El primero en llegar para la temporada 2019 fue Jesús Trindade, en silencio después de seis temporadas en Racing, donde quedó libre. Por esa razón, tal como lo hicieron Arévalo Ríos, Martinuccio, Lucas Hernández y el Toro Fernández, quienes en lo previo no llegaban con luces de figuras, Trindade se pone en fila para aspirar a ser el tapado del Uruguayo 2019 o, en el peor de los casos, uno más de la larga lista de olvidados.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...