Con 29 de las 120 bancas del parlamento, el partido derechista Likud dirigido por Benjamin Netanyahu comienza a negociar para formar un gobierno y elegir al primer ministro. Netanyahu tiene todas las de asumir el cargo por cuarta vez, lo que implicaría un giro más hacia la derecha en la democracia israelí.
Triunfo de Netanyahu acentúa un giro a la derecha
El primer ministro no permitirá un Estado Palestino y busca aliarse con los ultraderechistas