8 de julio de 2017 5:00 hs

Dos pesos pesados. Dos formas diferentes de ejercer la política y el gobierno. Dos estilos contrapuestos –¿o similares?– y una misma pretensión: hacer que sus modelos e ideas prevalezcan sobre el otro, ya que a ninguno le gusta perder a nada.

En un momento en que las relaciones entre Rusia y Estados Unidos no atraviesan precisamente la mejor de las etapas, sus presidentes, Vladímir Putin y Donald Trump, mantuvieron este viernes el primer encuentro protocolar cara a cara desde que el republicano llegó a la Casa Blanca el pasado 20 de enero.

La reunión entre el mandatario estadounidense y su homólogo ruso, realizada en el marco de la cumbre de países del G20 en Hamburgo, Alemania, estuvo precedida tanto de incertidumbre y expectativa respecto a sus resultados como de innumerables tensiones previas.

Más noticias
En términos generales podría decirse que la reunión fue cordial, como suele indicar el protocolo.
De hecho, ambos fueron fotografiados uno al lado del otro, con la compañía de un traductor, y se estrecharon la mano con naturalidad.

Todo lo opuesto a lo que se vio cuando la canciller alemana Angela Merkel visitó a Trump en la Casa Blanca en su primer contacto como jefes de Estado. Al comienzo, Trump rompió el hielo. "Es un honor estar contigo", le dijo a Putin.

En respuesta, el mandatario ruso le respondió: "Estoy encantado de reunirme contigo". El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, informó que ambos se comprometieron además a verse de nuevo y "pronto".

El encuentro, que tenía una duración prevista de treinta minutos, se prolongó durante dos horas y cuarto. Ello determinó un retraso sensible en la agenda de Putin, quien debió excusarse por llegar más tarde a una entrevista con el primer ministro japonés, Shinzo Abe.

Al inicio, Trump se mostró optimista respecto de su charla con Putin. "Esperamos cosas muy positivas para Rusia, para Estados Unidos y para todo el mundo", dijo el magnate republicano.

Pero no todo fue color de rosa en el encuentro, según informaron distintos medios.

Si bien ambos hablaron de la necesidad de "luchar" contra el terrorismo y la ciberseguridad, asuntos como el conflicto en Siria, la situación en Ucrania, la expansión de las tropas de la OTAN por las fronteras rusas y la presunta intervención de Rusia en las elecciones estadounidenses habían crispado los ánimos previamente y hacían presagiar que esas diferencias subsistirían durante el cónclave a puertas cerradas.

De hecho, el secretario de estado, Rex Tillerson, admitió que ambos presidentes mantuvieron un diálogo "muy enérgico y extenso" sobre la eventual colusión rusa en las elecciones de EEUU.

El propio Trump había alborotado el avispero este jueves al insinuar que "perfectamente" pudo haber sido Rusia el país que influyó en los comicios que le permitieron acceder al gobierno.

Mientras Putin siempre negó la participación rusa, el asunto es investigado por el Congreso de Estados Unidos, y el fiscal especial, Robert Mueller, también desarrolla una investigación paralela.

Pero Trump "aceptó" las afirmaciones de Putin, dijo a su vez el canciller ruso, Serguéi Lavrov.
"Trump dijo que oyó las afirmaciones de Putin de que no eran verdad (las acusaciones) y de que las autoridades rusas no intervinieron (en las elecciones) y aceptó esas declaraciones", dijo Lavrov, presente en la reunión.

Ese dato es significativo si se tiene en cuenta que las conclusiones de las investigaciones de la CIA, el FBI y la NSA dan cuenta de la injerencia rusa.

Otro de los temas de fricción es el conflicto en Siria, luego que Trump molestara a Moscú al ordenar un bombardeo tras un ataque con armas químicas el 4 de abril atribuido al régimen sirio.

Trump consideró entonces que Rusia debía saber sobre el ataque químico. En tanto, EEUU y Rusia acordaron un alto al fuego en el suroeste de Siria que entrará en vigor este domingo, informó Lavrov.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos