Originalmente, la pieza que este viernes llega al teatro Circular se estrenó en 2003 en España con el título Alejandro y Ana, lo que España no pudo ver del banquete de bodas de la hija del presidente, y fue concebida como una parodia del casamiento de la hija de José María Aznar. En la versión de Eduardo Cervieri se omite la referencia puntual al acontecimiento real, situando la acción en el casamiento de la hija de “un presidente del primer mundo” en donde el público oficia de “invitado” al banquete de bodas. El escenario recrea un salón de fiestas, en tanto los cuatro actores en escena encarnan en forma alternada a los camareros, el chofer, el obispo, los ministros, las damas de compañía, y hasta los novios. Antes de su estreno, El Observador tuvo una breve charla con el director sobre esta puesta.
Un banquete de bodas lleno de acidez
El director Eduardo Cervieri pone en escena por tercera vez un texto del español Juan Mayorga, que aborda el pensamiento de extrema derecha con un humor cuestionador de “pan y chocolate”