“Che, aclaren por favor que las butacas del estadio son de color naranja”. Primera sorpresa al llegar al estadio Malvinas Argentinas de la ciudad de Mendoza, donde Uruguay jugará el viernes ante Chile. “Nos están matando diciendo que las butacas son de color rojo y dicen que pintamos el estadio para los chilenos. ¡Justo nosotros los mendocinos con los chilenos!”, expresa una de las encargadas de la secretaría del estadio.
El periodista y el canchero se meten por el campo de juego para acortar camino. “Mire, mire como está la cancha. Esto que está mal acá es porque Godoy vino a jugar los últimos dos partidos. Pero la culpa siempre es del canchero…”.
Uruguay llegó de noche
Con singular expectativa, especialmente para los más jóvenes del plantel, y con Twitter como vínculo directo con los hinchas –en el que publicaban fotos en la concentración, en el aeropuerto y en el avión, previo a la partida–, la delegación uruguaya que participará en la Copa América partió casi dos horas después de lo previsto del aeropuerto de Carrasco. Originalmente habían anunciado la salida del vuelo a la hora 17.40 del viernes, pero debido a que el aeropuerto estuvo cerrado por la nube de cenizas, el avión despegó próximo a la hora 19.15. Dos horas después, los celestes aterrizaron en Mendoza, donde permanecerán hasta el día 11.